CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN
Por: Yogi Ramacharaka (William Walker Atkinson)
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CAPÍTULO XV
MÁS FENÓMENOS DE LA RESPIRACIÓN PSÍQUICA YOGHI
1) Proyección del Pensamiento
Los pensamientos pueden ser proyectados siguiendo el método ya mencionado (curación a distancia) y otras personas sentirán el efecto del pensamiento así transmitido; pero debemos recordar siempre que ningún mal pensamiento podrá jamás injuriar a otra persona de pensamientos buenos. Los pensamientos buenos siempre son positivos para los malos y los malos siempre negativos para los buenos.
Se puede no obstante, excitar el interés y la atención de otro enviándole ondas-pensamiento de este modo, cargando de prana el mensaje que se desee transmitir. Si deseamos el amor y la simpatía de otro y sentimos amor y simpatía por él, podemos enviarle con eficacia pensamientos de esta clase, siempre que sean puros los móviles que nos animan. Jamás se debe intentar influenciar a otro para dañarlo o por motivos impuros o egoístas, pues tales pensamientos retroceden con redoblada fuerza sobre el emisor, perjudicándole sin haber afectado a la parte inocente. La fuerza psíquica es buena y justa cuando se emplea legítimamente, pero debe precaverse de la magia negra o de los usos impropios y perversos de ella, pues intentarlo sería como jugar con un dínamo, y la persona que procediera así, seguramente recibiría su castigo en el resultado del acto mismo. Empero, ninguna persona de móviles impuros puede adquirir algún grado de poder psíquico, mientras que un corazón y una mente puros son un escudo invulnerable contra los poderes psíquicos mal encaminados. Mantengámonos puros y nada podrá dañarnos.
2) Para formar aura
Si llegáis a estar en compañía de personas de grosera mentalidad y experimentáis la influencia depresiva de sus pensamientos, respirad rítmicamente algunas veces para que generéis así una provisión adicional de prana, y después, por medio del método de la imagen mental, rodearos de una aura de pensamientos, forma ovoide, la cual os protegerá de los pensamientos groseros e influencias perturbadoras de los demás.
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3) Para recargarse a sí mismo
Si sentís que vuestra energía vital decrece mucho y que necesitáis almacenar rápidamente una buena provisión, el mejor método es colocar bien juntos los pies, lado a lado, naturalmente y cerrar los dedos de ambas manos del modo que os parezca más cómodo. Esto es como cerrar un circuito, e impide todo escape de prana a través de las extremidades. Respirad en seguida rítmicamente algunas veces y el efecto de recarga se hará sentir.
4) Para recargar a otros
Si algún amigo está escaso de vitalidad, podéis ayudarlo sentándoos frente a él con vuestros pies en contacto con los suyos y sus manos en las vuestras. Entonces respirad ambos rítmicamente, formando uno la imagen mental de transmitirle prana a su sistema y el otro manteniendo la imagen mental de recibirlo. Las personas de débil vitalidad o voluntad pasiva deberían tener cuidado con quién ensayan este experimento, pues el prana de una persona de malos deseos, será coloreado con los pensamientos de esa persona y puede darle una influencia temporal sobre la persona más débil. Esta puede, sin embargo, liberarse fácilmente de tal influencia cerrando el circuito - como se ha mencionado antes - respirando rítmicamente algunas veces y terminando con la Respiración Purificadora.
5) Para cargar agua
El agua puede ser cargada de prana por la respiración rítmica, manteniendo un vaso de agua por el fondo en la mano izquierda y sacudiendo entonces suavemente los dedos juntos de la mano derecha sobre el agua, como si estuvierais por hacer desprender gotas de las puntas de los dedos al vaso. También debe mantenerse la imagen mental de que el prana está pasando al agua. Cargada así el agua, es un gran estimulante para las personas débiles o enfermas, particularmente si un pensamiento de curación acompaña a la imagen mental de la transmisión de prana. La advertencia hecha en el ejercicio último es también aplicable a éste, aunque el peligro existe sólo en grado menor.
6) Para adquirir cualidades mentales
No solamente puede ser controlado el cuerpo por la mente bajo la dirección de la voluntad, sino que también la misma mente puede ser educada y cultivada por el ejercicio del control por la voluntad. Aquello que el mundo occidental conoce como Ciencia Mental, etc., ha probado al occidente parte de esa verdad que los yoghis han conocido durante edades. La simple petición tranquila de la voluntad realizará prodigios en este sentido, pero si el ejercicio mental va acompañado de la respiración rítmica, se aumenta considerablemente el efecto. Pueden adquirirse las cualidades mentales deseables si durante la respiración rítmica se mantiene la imagen mental adecuada a lo que se desea. Las cualidades apetecibles, el equilibrio y el propio control, aumento de poder, etc., se pueden adquirir de este modo. Las cualidades no deseables pueden eliminarse con el cultivo de las opuestas. Algunos o todos los ejercicios, tratamientos y afirmaciones de la Ciencia Mental, pueden usarse con la Respiración Rítmica yoghi. Para la adquisición y desenvolvimiento de las cualidades mentales deseables, es bueno el ejercicio general siguiente:
Acostados en actitud pasiva, o sentados con el busto erguido, pintaos a vosotros mismos las cualidades que deseáis cultivar, viéndoos como poseyendo dichas cualidades y pidiendo que vuestra mente las desarrolle. Respirad rítmicamente, manteniendo con firmeza la pintura mental. Llevadla en vosotros tanto como sea posible, esforzándoos en vivir el ideal que habéis establecido en vuestra mente. Notaréis el crecimiento gradual hacia vuestro ideal. El ritmo de la respiración ayuda a la mente en la formación de nuevas combinaciones; y el estudiante que ha seguido el sistema occidental, hallará que la Respiración Rítmica yoghi es un aliado poderoso en sus prácticas de la Ciencia Mental.
7) Para adquirir cualidades físicas
Las cualidades físicas pueden adquirirse por los mismos métodos arriba mencionados en conexión con las cualidades mentales. No queremos decir, naturalmente, que hombres bajos puedan hacerse altos o que miembros amputados puedan reponerse ni milagros similares. Pero la expresión del continente puede ser cambiada, y el valor y características físicas generales, mejorados por el control de la voluntad acompañado de la respiración rítmica. Así como un hombre piensa, así mira, acciona, camina, se sienta, etc. Pensamientos mejorados significa miradas y acciones mejoradas. Para desarrollar alguna parte del cuerpo, dirigir la atención hacia ella y respirar rítmicamente, manteniendo la imagen mental de que estáis enviando una mayor cantidad de prana o fuerza nerviosa a la parte, con la que aumentáis su vitalidad y desarrollo. Este método es aplicable (e igualmente bueno) a cualquier parte del cuerpo que queráis desarrollar. Muchos atletas occidentales usan una modificación de este plan en sus ejercicios.
El estudiante que ha seguido hasta aquí nuestras instrucciones, comprenderá fácilmente cómo aplicar los principios yoghis en este sentido. La regla general de este ejercicio es la misma que la anterior (en el apartado "Para adquirir cualidades mentales"). Ya hemos tocado el asunto de la cura de las dolencias físicas en las páginas precedentes.
8) Para controlar las emociones
Las emociones no deseables, tales como el temor, el tormento, la ansiedad, el odio, la cólera, los celos, la envidia, la melancolía, la excitación, la pena, etc., están bajo el control de la voluntad, la cual es más capaz de operar en tales casos si se practica la respiración rítmica mientras el estudiante está queriendo. El ejercicio que sigue es tenido como muy eficaz por los estudiantes yoghis; aunque el yoghi adelantado tiene muy poca necesidad de él, pues se ha liberado de estas condiciones mentales desde hace mucho tiempo, dejándolas atrás, por haber crecido espiritualmente. El estudiante yoghi, empero, hallará en este ejercicio una gran ayuda durante su desarrollo.
Respirad rítmicamente concentrando la atención sobre el plexo solar y transmitiéndole el mandato mental, salid. Dad la orden mental con firmeza en el instante que principiéis a exhalar, y formad la pintura mental de que las emociones desagradables son expulsadas con la exhalación al respirar. Repetid esto siete veces, terminando con la respiración purificadora, y ved entonces cuánto mejor os sentís. El mandato debe darse con decisión, pues de otro modo no producirá su efecto.
9) Transmutación de la energía reproductora
Los yoghis poseen un gran conocimiento acerca del uso y abuso del principio reproductor en ambos sexos. Algunas insinuaciones de este conocimiento esotérico se han filtrado y sido utilizadas por escritores occidentales que han tratado el asunto, realizando de esta forma mucho bien. En este pequeño libro no podemos hacer más que tocar ligeramente el asunto, y limitándonos a una pequeña mención de la teoría, daremos un ejercicio práctico de la respiración por el cual, cualquier estudiante podrá transmutar la energía reproductora en vitalidad para el sistema entero, en vez de disiparla o gastarla en abandonos lujuriosos dentro o fuera de las relaciones matrimoniales. La energía reproductora es energía creadora, que puede ser tomada por el sistema y transmutada en fuerza y vitalidad, sirviendo así para el propósito de regeneración en vez de degeneración. Si los jóvenes del mundo occidental comprendiesen estos principios fundamentales, se evitaría mucha desdicha y miseria en lo futuro, y serían más fuertes mental, moral y físicamente.
Esta transmutación de la energía reproductora da gran vitalidad, a los que la practican. Repletos de fuerza vital, irradiará de ellos y se manifestará en lo que ha sido llamado magnetismo personal. La energía así transmutada puede ser usada para otros fines con gran conveniencia. La naturaleza ha condensado una de sus más poderosas manifestaciones de prana en la energía reproductora, en virtud de que su propósito es crear. La mayor suma de fuerza vital está concentrada en la más pequeña área. El organismo reproductor es la más poderosa batería acumuladora en la vida animal, y se puede hacer subir y utilizar su fuerza, así como también gastarla en las funciones ordinarias de reproducción o desperdiciarla en orgías lujuriosas. La mayoría de nuestros estudiantes conocen algo las teorías de la generación, y poco más podemos hacer que exponer los hechos mencionados, sin que intentemos probarlos.
El ejercicio yoghi para transmutar la energía reproductora es simple. Está combinado con la respiración rítmica, y puede ejecutarse fácilmente. Puede practicarse en cualquier tiempo, pero es especialmente recomendado cuando se siente el instinto con más fuerza, en cuyas circunstancias se manifiesta la fuerza reproductora y puede transmutarse con más facilidad para propósitos de regeneración. El ejercicio es como sigue:
Mantened fija la mente en la idea de la Energía, separad las imágenes o pensamientos sensuales ordinarios. Si tales pensamientos acuden a la mente, no os desaniméis, sino consideradlos como manifestaciones de una fuerza que intentáis usar con el propósito de vigorizar el cuerpo y la mente. Acostado pasivamente o sentado con el busto erguido, fijad la mente en la idea de atraer la energía reproductora hacia arriba, hasta el plexo solar, en donde se transmutará y acumulará, como una fuerza en reserva, de energía vital. Entonces respirad rítmicamente formando la imagen mental de que hacéis subir la energía reproductora a cada inhalación. Haced un mandato de la voluntad a cada inhalación, para que la energía ascienda desde el organismo reproductor hasta el plexo solar. Si establecéis muy bien el ritmo y es clara la imagen mental, seréis conscientes del paso de la energía hacia arriba y sentiréis su efecto estimulante. Si deseáis un aumento de fuerza mental, podéis hacer subir esta energía asta el cerebro, en lugar de hacerlo hasta el plexo solar, dando la orden mental y teniendo la imagen mental de la transmisión al cerebro.
El hombre o mujer que hace obra creadora mental o manual, podrá utilizar la energía reproductora en su obra practicando el mencionado ejercicio, haciendo ascender la energía con la inhalación y expeliéndola con la exhalación. En esta última forma de ejercicio, sólo entrarán en acción las porciones requeridas en la obra, y el saldo restante se acumulará en el plexo solar.
Comprenderéis, naturalmente, que no son los fluidos de reproducción los que son llevados hacia arriba y utilizados, sino la energía pránica etérica que los anima como si fuera el alma del organismo reproductor. Es usual tener la cabeza inclinada hacia adelante, cómoda y naturalmente, durante el ejercicio de la transmutación.
10) Para estimular el cerebro
Los yoghis han encontrado muy útil el siguiente ejercicio para estimular la acción del cerebro con el propósito de producir pensamientos y razonamientos claros. Tiene un poder asombroso para aclarar las ideas y tonificar el sistema nervioso, y aquellos que se consagran a trabajos mentales lo encontrarán muy útil, pues no solo los habilitará para hacer mejor su trabajo, sino que también les proporcionará un medio de refrescar y despejar la mente después de una ardua labor intelectual.
Sentaos en una postura erguida, manteniendo recta la columna espinal, con la vista bien al frente y las manos descansando sobre la parte superior de las piernas. Respirad rítmicamente, pero en vez de hacerlo por las dos fosas nasales como en los ejercicios ordinarios, oprimid con el dedo pulgar el conducto izquierdo de la nariz e inhalad por el conducto derecho; entonces sacad el pulgar, cerrad el conducto derecho con un dedo y exhalad por la fosa nasal izquierda; después, sin cambiar los dedos, inhalad por el conducto izquierdo, y cambiando los dedos, exhalad por el derecho. Luego inhalad por el derecho y exhalad por el izquierdo, y así sucesivamente alternando las fosas nasales, como se ha indicado más arriba, cerrando el conducto no usado con el pulgar o índice. Esta es una de las formas más antiguas de respiración yoghi, muy importante y valiosa, y muy digna de ser adquirida. Para los yoghis es sumamente divertido saber que este método es frecuentemente presentado en el mundo occidental como el secreto completo de la Respiración yoghi. Para la mente de muchos lectores occidentales, la respiración yoghi no les sugiera nada más que el cuadro de un hindú sentado erguido y alternando los conductos de la nariz en el acto de respirar. Esto sólo y nada más. Confiamos que esta pequeña obra abrirá los ojos respecto a la Respiración yoghi, y los numerosos métodos por los cuales puede ser empleada.
11) La gran respiración psíquica yoghi
Los yoghis tienen una forma favorita de respiración psíquica que practican de vez en cuando, a la que se dio un término sánscrito cuyo equivalente es, de un modo general, el mencionado arriba. Lo hemos dado al final porque requiere que el estudiante esté práctico en la respiración rítmica y formación de imágenes mentales, lo que ahora habrá adquirido por los ejercicios precedentes. Los principios generales de la Gran Respiración pueden ser resumidos en el antiguo dicho hindú: Bendito es el yoghi que puede respirar a través de sus huesos. Este ejercicio llenará de prana el sistema entero y el estudiante saldrá de él con cada hueso, músculo, nervio, célula, tejido, órgano y parte, vigorizado y armonizado por el prana y el ritmo de la respiración. Es un purificador completo y general del sistema; y el que lo practica cuidadosamente, sentirá como si se le hubiera dado un nuevo cuerpo recientemente creado, desde la coronilla de la cabeza hasta la punta de los dedos de los pies.
Dejemos que el ejercicio hable por sí mismo.
1) Acostarse en una posición perfectamente cómoda y sin tensión muscular.
2) Respirar rítmicamente hasta que esté perfectamente establecido el ritmo.
3) Entonces, inhalando y exhalando, formar la imagen mental de que la respiración es absorbida a través de los huesos de las piernas y expelida a través de los mismos; luego a través de los huesos de los brazos; después a través de la superficie del cráneo; en seguida a través del estómago; luego a través de los órganos de reproducción; después como si estuviera viajando hacia arriba y hacia abajo, a lo largo de la columna espinal y, finalmente, como si la respiración se inhalara y exhalara a través de cada poro de la piel, llenando todo el cuerpo de prana y vida.
4) Luego (respirando rítmicamente) enviar la corriente de prana a los siete centros vitales por turno, del modo siguiente y usando la pintura mental como en los ejercicios anteriores.
- A) La frente
- B) A la parte posterior de la cabeza
- C) A la base del cerebro
- D) Al plexo solar
- E) A la región sacra (parte inferior de la espina dorsal)
- F) A la región del ombligo
- G) A la región reproductiva
Terminar haciendo circular la corriente de prana de aquí para allá, desde la cabeza a los pies, varias veces.
5) Concluir con la respiración purificadora.
CAPÍTULO XVI
RESPIRACIÓN ESPIRITUAL YOGHI
Los yoghis no sólo adquieren por el poder de la voluntad, acompañado de la respiración rítmica, las cualidades y propiedades mentales deseadas, sino que también desarrollan facultades espirituales o más bien ayudan su desenvolvimiento del mismo modo. Las filosofías orientales enseñan que el hombre posee muchas facultades que al presente se hallan en un estado latente, pero que se desarrollarán a medida que la raza progrese. Enseñan también que el hombre, por el esfuerzo oportuno de la voluntad y ayudado por condiciones favorables, puede contribuir al desenvolvimiento de esas facultades espirituales, desarrollándolas mucho más pronto que en el proceso ordinario de evolución. En otras palabras: uno puede - aún ahora - desarrollar poderes espirituales de conciencia, que no llegarán a ser propiedad común de la raza hasta que transcurran largas edades de desenvolvimiento gradual bajo la ley de evolución. En todos los ejercicios dirigidos a este fin, la respiración rítmica juega un papel importante. No hay, desde luego, una propiedad mística en la respiración misma, a pesar de sus asombrosos resultados; pero el ritmo producido por la respiración yoghi es tal, que coloca todo el sistema, incluso el cerebro, bajo un control perfecto, en perfecta armonía, y por estos medios se obtiene la condición más apropiada para el desarrollo de las facultades latentes.
En esta obra no podemos penetrar muy profundamente en la filosofía del oriente en lo relativo al desenvolvimiento espiritual, porque este asunto exigiría volúmenes para tratarlo y además es demasiado abstracto para interesar al común lector. Hay también otras razones, bien conocidas por los ocultistas, para que este conocimiento no sea esparcido extensamente por ahora. Estad seguros, querido estudiante, que cuando llegue el tiempo se abrirá ante ti. Cuando el chela (estudiante) está preparado, el gurú (maestro) aparece. En este capítulo daremos direcciones para el desenvolvimiento de dos fases de conciencia espiritual, a saber: 1) la conciencia de la identidad del alma, y 2) la conciencia de la conexión del alma con la Vida Universal. Los dos ejercicios que damos más adelante son simples y consisten en imágenes mentales firmemente mantenidas acompañadas de la respiración rítmica. El estudiante no debe esperar demasiado al principio; debe apurarse despacio y concentrarse con crecer como la flor, desde semilla hasta rosa.
Auto-conciencia del alma
El yo real no es el cuerpo, ni aún la mente del hombre; estos forman una parte de su personalidad, el yo inferior. El Yo real es el Ego, cuya manifestación es la individualidad. El Yo real es independiente del cuerpo en el cual habita y es hasta independiente del mecanismo de la mente, que utiliza como instrumento. El Yo real es una gota del Divino Océano y es eterno e indestructible. No puede morir o ser aniquilado, y suceda lo que suceda al cuerpo, el Yo real no deja de existir. Es el Alma. No penséis que vuestra alma es algo aparte de vosotros, porque VOSOTROS sois el Alma, y el cuerpo, cuya materia cambia cada día, es la parte irreal y transitoria de vosotros que abandonaréis algún día. Podéis desarrollar las facultades de modo que seáis conscientes de la realidad del Alma y de su independencia del cuerpo. El método yoghi para tal desenvolvimiento consiste en la meditación sobre el Yo verdadero o Alma, acompañada de la respiración rítmica. El siguiente ejercicio es la forma más simple:
Ejercicio.- Colocad el cuerpo en una posición reclinada y sin tensión muscular. Respirad rítmicamente y meditad sobre el Yo real, pensando en que sois una entidad independiente del cuerpo aunque habilitándolo, y que lo podéis dejar a voluntad. Pensad que sois no un cuerpo sino un espíritu, y que vuestro cuerpo es sólo una envoltura útil y confortable, además de una parte de vuestro Yo real. Pensad que sois no un cuerpo sino un espíritu, y que vuestro cuerpo es sólo una envoltura útil y confortable, además de una parte vuestro Yo real. Pensad que sois seres independientes, que usáis el cuerpo sólo porque os conviene hacerlo. Durante la meditación olvidad que llegáis a ser casi completamente inconscientes de su existencia y os parecerá estar fuera del cuerpo, al cual podía volver después de terminado el ejercicio.
Esta es la parte esencial de los métodos de la respiración meditativa yoghi, y si se persiste en ella dará a uno una asombrosa percepción de la realidad del Alma y el sentimiento de la casi independencia del cuerpo. Con frecuencia, vendrá el sentido de la inmortalidad con este aumento de conciencia y la persona comenzará a dar señales de desarrollo espiritual, que será notado por ella misma e igualmente por los demás. Pero no debe entregarse demasiado a vivir en las regiones superiores o despreciar su cuerpo, porque está en el plano para un propósito y no debe descuidar la oportunidad de adquirir las experiencias necesarias para su perfeccionamiento, ni perder el resto de su cuerpo, que es el templo del Espíritu.
Conciencia Espiritual
El espíritu en el hombre, sea la más elevada manifestación de su alma, es una gota en el Océano de Espíritu, aparentemente separada y distinta, pero, realmente en contacto con el Océano mismo y con todas las otras gotas de él. A medida que un hombre desarrolla conciencia espiritual, se hace más y más consciente de su relación con el Espíritu Universal o Mente Universal, como algunos la denominan. Siente alguna vez como si estuviera casi en unión mental con ella (con la Mente Universal) y después pierde otra vez la sensación del contacto y relación. Los yoghis tratan de obtener el estado de Conciencia Universal por la meditación y la respiración rítmica y muchos han obtenido así el grado más elevado de realización espiritual posible al hombre en esta etapa de su existencia.
El estudiante de esta obra no necesitará por ahora las instrucciones más elevadas acerca del adeptado, en virtud de que tiene mucho que hacer y realizar antes de que alcance este grado; pero puede ser bueno iniciarle en los grados elementales de los ejercicios yoghis, para el desenvolvimiento de la conciencia universal, y si tiene celo y perseverancia descubrirá métodos por medio de los cuales podrá progresar. El camino está siempre abierto para aquel que está preparado para recorrer el sendero. El ejercicio siguiente será muy útil para desarrollar la conciencia universal a aquellos que lo practiquen con constancia:
Ejercicio. - Colocad vuestro cuerpo en una posición reclinada y sin tensión muscular. Respirad rítmicamente y meditad sobre vuestra relación con la mente universal, de la cual solo sois un átomo. Pensad que estáis en contacto con el Todo y en unión mental con Todo. Ved Todo como Uno y vuestra alma como una parte de ese Uno. Sentid que estáis recibiendo las vibraciones de la mente universal y participando de su poder, fuerza y sabiduría. Pueden seguirse las dos líneas de la meditación siguientes:
- a) Con cada inhalación pensad que estáis atrayendo a vosotros la fuerza y el poder de la mente universal. Cuando exhaléis, pensad que estáis pasando a otros el mismo poder, que estáis llenos de amor para todo lo que tiene vida, y deseando que todos participen de las mismas bendiciones que vosotros estáis actualmente recibiendo. Dejad que circule por vuestro intermedio el poder universal.
- b) Colocad vuestra mente en un estado de reverencia y meditad sobre la grandeza de la mente universal; abríos al flujo de la sabiduría divina, la cual os llenará de la sabiduría de la iluminación, y entonces dejad defluir de vosotros lo que habéis recibido, hacia vuestros hermanos y hermanas a quien amáis y deseáis ayudar.
Este ejercicio deja en aquellos que lo practican una sensación completamente nueva de fuerza, poder y sabiduría y un sentimiento de exaltación y dicha espiritual. Sólo debe practicarse de una manera seria y reverente, y no ensayarse con ligereza.
Direcciones Generales
Los ejercicios dados en este capítulo requieren las condiciones y la aptitud mental adecuadas; la persona frívola o de una naturaleza poco seria, o la que no tiene una sensación de espiritualidad o reverencia, haría mejor por pasarlos por alto, pues ningún resultado obtendrá, y, además, sería jugar con cosas de un orden elevado, lo que nunca es beneficioso.
Estos ejercicios son para los pocos que pueden comprenderlos; los otros no se sentirán atraídos a ensayarlos.
Durante la meditación, dejad que la mente se detenga sobre las ideas dadas en el ejercicio, hasta que lleguen a ser claras a la mente y gradualmente se manifiesten como conciencia real dentro de vosotros. La mente llegará por grandes a ser pasiva y sosegada, y la imagen mental se manifestará claramente. No debéis entregaros a estos ejercicios con demasiada frecuencia, ni permitir que el estado de lo dicho, os produzca desagradables los asuntos de la vida diaria; estos son útiles y necesarios para vosotros, y jamás debéis eludir una lección, por desagradable que os pueda ser. Que la alegría producida por el desenvolvimiento de conciencia os sostenga y fortalezca para las pruebas, sin causaros descontentos y disgustos. Todo es bueno, y cada cosa tiene su lugar. Muchos de los estudiantes que practican estos ejercicios, desearán con el tiempo conocer más. Estad seguros que a su debido tiempo haremos que no busquéis en vano. Seguid adelante con ánimo y confianza, manteniendo la mirada hacia el Oriente, de donde viene el Sol naciente.
La paz sea con vosotros y para todos los hombres.
AUM
FIN
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