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lunes, 4 de julio de 2016

CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN (15 y 16)


CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN
Por: Yogi Ramacharaka (William Walker Atkinson)

Audio, aquí.

CAPÍTULO XV
 MÁS FENÓMENOS DE LA RESPIRACIÓN PSÍQUICA YOGHI

1) Proyección del Pensamiento

Los pensamientos pueden ser proyectados siguiendo el método  ya mencionado (curación a distancia) y otras personas sentirán el efecto del pensamiento así transmitido; pero debemos recordar siempre que ningún mal pensamiento podrá jamás injuriar a otra persona de pensamientos buenos. Los pensamientos buenos siempre son positivos para los malos y los malos siempre negativos para los buenos.

Se puede no obstante, excitar el interés y la atención de otro enviándole ondas-pensamiento de este modo, cargando de prana el mensaje que se desee transmitir. Si deseamos el amor y la simpatía de otro y sentimos amor y simpatía por él, podemos enviarle con eficacia pensamientos de esta clase, siempre que sean puros los móviles que nos animan. Jamás se debe intentar influenciar a otro para dañarlo o por motivos impuros o egoístas, pues tales pensamientos retroceden con redoblada fuerza sobre el emisor, perjudicándole sin haber afectado a la parte inocente. La fuerza psíquica es buena y justa cuando se emplea legítimamente, pero debe precaverse de la magia negra o de los usos impropios y perversos de ella, pues intentarlo sería como jugar con un dínamo, y la persona que procediera así, seguramente recibiría su castigo en el resultado del acto mismo. Empero, ninguna persona de móviles impuros puede adquirir algún grado de poder psíquico, mientras que un corazón y una mente puros son un escudo invulnerable contra los poderes psíquicos mal encaminados. Mantengámonos puros y nada podrá dañarnos.

2) Para formar aura


Si llegáis a estar en compañía de personas de grosera mentalidad y experimentáis la influencia depresiva de sus pensamientos, respirad rítmicamente algunas veces para que generéis así una provisión adicional de prana, y después, por medio del método de la imagen mental, rodearos de una aura de pensamientos, forma ovoide, la cual os protegerá de los pensamientos groseros e influencias perturbadoras de los demás.

AUDIO EN YOUTUBE_CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN (15 y 16)





3) Para recargarse a sí mismo


Si sentís que vuestra energía vital decrece mucho y que necesitáis almacenar rápidamente una buena provisión, el mejor método es colocar bien juntos los pies, lado a lado, naturalmente y cerrar los dedos de ambas manos del modo que os parezca más cómodo. Esto es como cerrar un circuito, e impide todo escape de prana a través de las extremidades. Respirad en seguida rítmicamente algunas veces y el efecto de recarga se hará sentir.

4) Para recargar a otros

Si algún amigo está escaso de vitalidad, podéis ayudarlo sentándoos frente a él con vuestros pies en contacto con los suyos y sus manos en las vuestras. Entonces respirad ambos rítmicamente, formando uno la imagen mental de transmitirle prana a su sistema y el otro manteniendo la imagen mental de recibirlo. Las personas de débil vitalidad o voluntad pasiva deberían tener cuidado con quién ensayan este experimento, pues el prana de una persona de malos deseos, será coloreado con los pensamientos de esa persona y puede darle una influencia temporal sobre la persona más débil. Esta puede, sin embargo, liberarse fácilmente de tal influencia cerrando el circuito - como se ha mencionado antes - respirando rítmicamente algunas veces y terminando con la Respiración Purificadora.

5) Para cargar agua

El agua puede ser cargada de prana por la respiración rítmica, manteniendo un vaso de agua por el fondo en la mano izquierda y sacudiendo entonces suavemente los dedos juntos de la mano derecha sobre el agua, como si estuvierais por hacer desprender gotas de las puntas de los dedos al vaso. También debe mantenerse la imagen mental de que el prana está pasando al agua. Cargada así el agua, es un gran estimulante para las personas débiles o enfermas, particularmente si un pensamiento de curación acompaña a la imagen mental de la transmisión de prana. La advertencia hecha en el ejercicio último es también aplicable a éste, aunque el peligro existe sólo en grado menor.

6) Para adquirir cualidades mentales

No solamente puede ser controlado el cuerpo por la mente bajo la dirección de la voluntad, sino que también la misma mente puede ser educada y cultivada por el ejercicio del control por la voluntad. Aquello que el mundo occidental conoce como Ciencia Mental, etc., ha probado al occidente parte de esa verdad que los yoghis han conocido durante edades. La simple petición tranquila de la voluntad realizará prodigios en este sentido, pero si el ejercicio mental va acompañado de la respiración rítmica, se aumenta considerablemente el efecto. Pueden adquirirse  las cualidades mentales deseables si durante la respiración rítmica se mantiene la imagen mental adecuada a lo que se desea. Las cualidades apetecibles, el equilibrio y el propio control, aumento de poder, etc., se pueden adquirir de este modo. Las cualidades no deseables pueden eliminarse con el cultivo de las opuestas. Algunos o todos los ejercicios, tratamientos y afirmaciones de la Ciencia Mental, pueden usarse con la Respiración Rítmica yoghi. Para la adquisición y desenvolvimiento de las cualidades mentales deseables, es bueno el ejercicio general siguiente:

Acostados en actitud pasiva, o sentados con el busto erguido, pintaos a vosotros mismos las cualidades que deseáis cultivar, viéndoos como poseyendo dichas cualidades y pidiendo que vuestra mente las desarrolle. Respirad rítmicamente, manteniendo con firmeza la pintura mental. Llevadla en vosotros tanto como sea posible, esforzándoos en vivir el ideal que habéis establecido en vuestra mente. Notaréis el crecimiento gradual hacia vuestro ideal. El ritmo de la respiración ayuda a la mente en la formación de nuevas combinaciones; y el estudiante que ha seguido el sistema occidental, hallará que la Respiración Rítmica yoghi es un aliado poderoso en sus prácticas de la Ciencia Mental.

7) Para adquirir cualidades físicas

Las cualidades físicas pueden adquirirse por los mismos métodos arriba mencionados en conexión con las cualidades mentales. No queremos decir, naturalmente, que hombres bajos puedan hacerse altos o que miembros amputados puedan reponerse ni milagros similares. Pero la expresión del continente puede ser cambiada, y el valor y características físicas generales, mejorados por el control de la voluntad acompañado de la respiración rítmica. Así como un hombre piensa, así mira, acciona, camina, se sienta, etc. Pensamientos mejorados significa miradas y acciones mejoradas. Para desarrollar alguna parte del cuerpo, dirigir la atención hacia ella y respirar rítmicamente, manteniendo la imagen mental de que estáis enviando una mayor cantidad de prana o fuerza nerviosa a la parte, con la que aumentáis su vitalidad y desarrollo. Este método es aplicable (e igualmente bueno) a cualquier parte del cuerpo que queráis desarrollar. Muchos atletas occidentales usan una modificación de este plan en sus ejercicios.

El estudiante que ha seguido hasta aquí nuestras instrucciones, comprenderá fácilmente cómo aplicar los principios yoghis en este sentido. La regla general de este ejercicio es la misma que la anterior (en el apartado "Para adquirir cualidades mentales"). Ya hemos tocado el asunto de la cura de las dolencias físicas en las páginas precedentes.

8) Para controlar las emociones

Las emociones no deseables, tales como el temor, el tormento, la ansiedad, el odio, la cólera, los celos, la envidia, la melancolía, la excitación, la pena, etc., están bajo el control de la voluntad, la cual es más capaz de operar en tales casos si se practica la respiración rítmica mientras el estudiante está queriendo. El ejercicio que sigue es tenido como muy eficaz por los estudiantes yoghis; aunque el yoghi adelantado tiene muy poca necesidad de él, pues se ha liberado de estas condiciones mentales desde hace mucho tiempo, dejándolas atrás, por haber crecido espiritualmente. El estudiante yoghi, empero, hallará en este ejercicio una gran ayuda durante su desarrollo.

Respirad rítmicamente concentrando la atención sobre el plexo solar y transmitiéndole el mandato mental, salid. Dad la orden mental con firmeza en el instante que principiéis a exhalar, y formad la pintura mental de que las emociones desagradables son expulsadas con la exhalación al respirar. Repetid esto siete veces, terminando con la respiración purificadora, y ved entonces cuánto mejor os sentís. El mandato debe darse con decisión, pues de otro modo no producirá su efecto.

9) Transmutación de la energía reproductora

Los yoghis poseen un gran conocimiento acerca del uso y abuso del principio reproductor en ambos sexos. Algunas insinuaciones de este conocimiento esotérico se  han filtrado y sido utilizadas por escritores occidentales que han tratado el asunto, realizando de esta forma mucho bien. En este pequeño libro no podemos hacer más que tocar ligeramente el asunto, y limitándonos a una pequeña mención de la teoría, daremos un ejercicio práctico de la respiración por el cual, cualquier estudiante podrá transmutar la energía reproductora en vitalidad para el sistema entero, en vez de disiparla o gastarla en abandonos lujuriosos dentro o fuera de las relaciones matrimoniales. La energía reproductora es energía creadora, que puede ser tomada por el sistema y transmutada en fuerza y vitalidad, sirviendo así para el propósito de regeneración en vez  de degeneración. Si los jóvenes del mundo occidental comprendiesen estos principios fundamentales, se evitaría mucha desdicha y miseria en lo futuro, y serían más fuertes mental, moral y físicamente.

Esta transmutación de la energía reproductora da gran vitalidad, a los que la practican. Repletos de fuerza vital, irradiará de ellos y se manifestará en lo que ha sido llamado magnetismo personal. La energía así transmutada puede ser usada para otros fines con gran conveniencia. La naturaleza ha condensado una de sus más poderosas manifestaciones de prana en la energía reproductora, en virtud de que su propósito es crear. La mayor suma de fuerza vital está concentrada en la más pequeña área. El organismo reproductor es la más poderosa batería acumuladora en la vida animal, y se puede hacer subir y utilizar su fuerza, así como también gastarla en las funciones ordinarias de reproducción o desperdiciarla en orgías lujuriosas. La mayoría de nuestros estudiantes conocen algo las teorías de la generación, y poco más podemos hacer que exponer los hechos mencionados, sin que intentemos probarlos.

El ejercicio yoghi para transmutar la energía reproductora es simple. Está combinado con la respiración rítmica, y puede ejecutarse fácilmente. Puede practicarse en cualquier tiempo, pero es especialmente recomendado cuando se siente el instinto con más fuerza, en cuyas circunstancias se manifiesta la fuerza reproductora y puede transmutarse con más facilidad para propósitos de regeneración. El ejercicio es como sigue:

Mantened fija la mente en la idea de la Energía, separad las imágenes o pensamientos sensuales ordinarios. Si tales pensamientos acuden a la mente, no os desaniméis, sino consideradlos como manifestaciones de una fuerza que intentáis usar con el propósito de vigorizar el cuerpo y la mente. Acostado pasivamente o sentado con el busto erguido, fijad la mente en la idea de atraer la energía reproductora hacia arriba, hasta el plexo solar, en donde se transmutará y acumulará, como una fuerza en reserva, de energía vital. Entonces respirad rítmicamente formando la imagen mental de que hacéis subir la energía reproductora a cada inhalación. Haced un mandato de la voluntad a cada inhalación, para que la energía ascienda desde el organismo reproductor hasta el plexo solar. Si establecéis muy bien el ritmo y es clara la imagen mental, seréis conscientes del paso de la energía hacia arriba y sentiréis su efecto estimulante. Si deseáis un aumento de fuerza mental, podéis hacer subir esta energía asta el cerebro, en lugar de hacerlo hasta el plexo solar, dando la orden mental y teniendo la imagen mental de la transmisión al cerebro.

El hombre o mujer que hace obra creadora mental o manual, podrá utilizar la energía reproductora en su obra practicando el mencionado ejercicio, haciendo ascender la energía con la inhalación y expeliéndola con la exhalación. En esta última forma de ejercicio, sólo entrarán en acción las porciones requeridas en la obra, y el saldo restante se acumulará en el plexo solar.
Comprenderéis, naturalmente, que no son los fluidos de reproducción los que son llevados hacia arriba y utilizados, sino la energía pránica etérica que los anima como si fuera el alma del organismo reproductor. Es usual tener la cabeza inclinada hacia adelante, cómoda y naturalmente, durante el ejercicio de la transmutación.

10) Para estimular el cerebro

Los yoghis han encontrado muy útil el siguiente ejercicio para estimular la acción del cerebro con el propósito de producir pensamientos y razonamientos claros. Tiene un poder asombroso para aclarar las ideas y tonificar el sistema nervioso, y aquellos que se consagran a trabajos mentales lo encontrarán muy útil, pues no solo los habilitará para hacer mejor su trabajo, sino que también les proporcionará un medio de refrescar y despejar la mente después de una ardua labor intelectual.

Sentaos en una postura erguida, manteniendo recta la columna espinal, con la vista bien al frente y las manos descansando sobre la parte superior de las piernas. Respirad rítmicamente, pero en vez de hacerlo por las dos fosas nasales como en los ejercicios ordinarios, oprimid con el dedo pulgar el conducto izquierdo de la nariz e inhalad por el conducto derecho; entonces sacad el pulgar, cerrad el conducto derecho con un dedo y exhalad por la fosa nasal izquierda; después, sin cambiar los dedos, inhalad por el conducto izquierdo, y cambiando los dedos, exhalad por el derecho. Luego inhalad por el derecho y exhalad por el izquierdo, y así sucesivamente alternando las fosas nasales, como se ha indicado más arriba, cerrando el conducto no usado con el pulgar o índice. Esta es una de las formas más antiguas de respiración yoghi, muy importante y valiosa, y muy digna de ser adquirida. Para los yoghis es sumamente divertido saber que este método es frecuentemente presentado en el mundo occidental como el secreto completo de la Respiración yoghi. Para la mente de muchos lectores occidentales, la respiración yoghi no les sugiera nada más que el cuadro de un hindú sentado erguido y alternando los conductos de la nariz en el acto de respirar. Esto sólo y nada más. Confiamos que esta pequeña obra abrirá los ojos respecto a la Respiración yoghi, y los numerosos métodos por los cuales puede ser empleada.

11) La gran respiración psíquica yoghi

Los yoghis tienen una forma favorita de respiración psíquica que practican de vez en cuando, a la que se dio un término sánscrito cuyo equivalente es, de un modo general, el mencionado arriba. Lo hemos dado al final porque requiere que el estudiante esté práctico en la respiración rítmica y formación de imágenes mentales, lo que ahora habrá adquirido por los ejercicios precedentes. Los principios generales de la Gran Respiración pueden ser resumidos en el antiguo dicho hindú: Bendito es el yoghi que puede respirar a través de sus huesos. Este ejercicio llenará de prana el sistema entero y el estudiante saldrá de él con cada hueso, músculo, nervio, célula, tejido, órgano y parte, vigorizado y armonizado por el prana y el ritmo de la respiración. Es un purificador completo y general del sistema; y el que lo practica cuidadosamente, sentirá como si se le hubiera dado un nuevo cuerpo recientemente creado, desde la coronilla de la cabeza hasta la punta de los dedos de los pies.

Dejemos que el ejercicio hable por sí mismo.

1)    Acostarse en una posición perfectamente cómoda y sin tensión muscular.

2)    Respirar rítmicamente hasta que esté perfectamente establecido el ritmo.

3)    Entonces, inhalando y exhalando, formar la imagen mental de que la respiración es absorbida a través de los huesos de las piernas y expelida a través de los mismos; luego a través de los huesos de los brazos; después a través de la superficie del cráneo; en seguida a través del estómago; luego a través de los órganos de reproducción; después como si estuviera viajando hacia arriba y hacia abajo, a lo largo de la columna espinal y, finalmente, como si la respiración se inhalara y exhalara a través de cada poro de la piel, llenando todo el cuerpo de prana y vida.

4)    Luego (respirando rítmicamente) enviar la corriente de prana a los siete centros vitales por turno, del modo siguiente y usando la pintura mental como en los ejercicios anteriores.
  • A)    La frente
  • B)    A la parte posterior de la cabeza
  • C)    A la base del cerebro
  • D)    Al plexo solar
  • E)    A la región sacra (parte inferior de la espina dorsal)
  • F)    A la región del ombligo
  • G)    A la región reproductiva

Terminar haciendo circular la corriente de prana de aquí para allá, desde la cabeza a los pies, varias veces.

5)    Concluir con la respiración purificadora.


CAPÍTULO XVI
RESPIRACIÓN ESPIRITUAL YOGHI


Los yoghis no sólo adquieren por el poder de la voluntad, acompañado de la respiración rítmica, las cualidades y propiedades mentales deseadas, sino que también desarrollan facultades espirituales o más bien ayudan su desenvolvimiento del mismo modo. Las filosofías orientales enseñan que el hombre posee muchas facultades que al presente se hallan en un estado latente, pero que se desarrollarán a medida que la raza progrese. Enseñan también que el hombre, por el esfuerzo oportuno de la voluntad y ayudado por condiciones favorables, puede contribuir al desenvolvimiento de esas facultades espirituales, desarrollándolas mucho más pronto que en el proceso ordinario de evolución. En otras palabras: uno puede - aún ahora - desarrollar poderes espirituales de conciencia, que no llegarán a ser propiedad común de la raza hasta que transcurran largas edades de desenvolvimiento gradual bajo la ley de evolución. En todos los ejercicios dirigidos a este fin, la respiración rítmica juega un papel importante. No hay, desde luego, una propiedad mística en la respiración misma, a pesar de sus asombrosos resultados; pero el ritmo producido por la respiración yoghi es tal, que coloca todo el sistema, incluso el cerebro, bajo un control perfecto, en perfecta armonía, y por estos medios se obtiene la condición más apropiada para el desarrollo de las facultades latentes.

En esta obra no podemos penetrar muy profundamente en la filosofía del oriente en lo relativo al desenvolvimiento espiritual, porque este asunto exigiría volúmenes para tratarlo y además es demasiado abstracto para interesar al común lector. Hay también otras razones, bien conocidas por los ocultistas, para que este conocimiento no sea esparcido extensamente por ahora. Estad seguros, querido estudiante, que cuando llegue el tiempo se abrirá ante ti. Cuando el chela (estudiante) está preparado, el gurú (maestro) aparece. En este capítulo daremos direcciones para el desenvolvimiento de dos fases de conciencia espiritual, a saber: 1) la conciencia de la identidad del alma, y 2) la conciencia de la conexión del alma con la Vida Universal. Los dos ejercicios que damos más adelante son simples y consisten en imágenes mentales firmemente mantenidas acompañadas de la respiración rítmica. El estudiante no debe esperar demasiado al principio; debe apurarse despacio y concentrarse con crecer como la flor, desde semilla hasta rosa.

Auto-conciencia del alma

El yo real no es el cuerpo, ni aún la mente del hombre; estos forman una parte de su personalidad, el yo inferior. El Yo real es el Ego, cuya manifestación es la individualidad. El Yo real es independiente del cuerpo en el cual habita y es hasta independiente del mecanismo de la mente, que utiliza como instrumento. El Yo real es una gota del Divino Océano y es eterno e indestructible. No puede morir o ser aniquilado, y suceda lo que suceda al cuerpo, el Yo real no deja de existir. Es el Alma. No penséis que vuestra alma es algo aparte de vosotros, porque VOSOTROS sois el Alma, y el cuerpo, cuya materia cambia cada día, es la parte irreal y transitoria de vosotros que abandonaréis algún día. Podéis desarrollar las facultades de modo que seáis conscientes de la realidad del Alma y de su independencia del cuerpo. El método yoghi para tal desenvolvimiento consiste en la meditación sobre el Yo verdadero o Alma, acompañada de la respiración rítmica. El siguiente ejercicio es la forma más simple:

Ejercicio.- Colocad el cuerpo en una posición reclinada y sin tensión muscular. Respirad rítmicamente y meditad sobre el Yo real, pensando en que sois una entidad independiente del cuerpo aunque habilitándolo, y que lo podéis dejar a voluntad. Pensad que sois no un cuerpo sino un espíritu, y que vuestro cuerpo es sólo una envoltura útil y confortable, además de una parte de vuestro Yo real. Pensad que sois no un cuerpo sino un espíritu, y que vuestro cuerpo es sólo una envoltura útil y confortable, además de una parte vuestro Yo real. Pensad que sois seres independientes, que usáis el cuerpo sólo porque os conviene hacerlo. Durante la meditación olvidad que llegáis a ser casi completamente inconscientes de su existencia y os parecerá estar fuera del cuerpo, al cual podía volver después de terminado el ejercicio.

Esta es la parte esencial de los métodos de la respiración meditativa yoghi, y si se persiste en ella dará a uno una asombrosa percepción de la realidad del Alma y el sentimiento de la casi independencia del cuerpo. Con frecuencia, vendrá el sentido de la inmortalidad con este aumento de conciencia y la persona comenzará a dar señales de desarrollo espiritual, que será notado por ella misma e igualmente por los demás. Pero no debe entregarse demasiado a vivir en las regiones superiores o despreciar su cuerpo, porque está en el plano para un propósito y no debe descuidar la oportunidad de adquirir las experiencias necesarias para su perfeccionamiento, ni perder el resto de su cuerpo, que es el templo del Espíritu.

Conciencia Espiritual

El espíritu en el hombre, sea la más elevada manifestación de su alma, es una gota en el Océano de Espíritu, aparentemente separada y distinta, pero, realmente en contacto con el Océano mismo y con todas las otras gotas de él. A medida que un hombre desarrolla conciencia espiritual, se hace más y más consciente de su relación con el Espíritu Universal o Mente Universal, como algunos la denominan. Siente alguna vez como si estuviera casi en unión mental con ella (con la Mente Universal) y después pierde otra vez la sensación del contacto y relación. Los yoghis tratan de obtener el estado de Conciencia Universal por la meditación y la respiración rítmica y muchos han obtenido así el grado más elevado de realización espiritual posible al hombre en esta etapa de su existencia.

El estudiante de esta obra no necesitará por ahora las instrucciones más elevadas acerca del adeptado, en virtud de que tiene mucho que hacer y realizar antes de que alcance este grado; pero puede ser bueno iniciarle en los grados elementales de los ejercicios yoghis, para el desenvolvimiento de la conciencia universal, y si tiene celo y perseverancia descubrirá métodos por medio de los cuales podrá progresar. El camino está siempre abierto para aquel que está preparado para recorrer el sendero. El ejercicio siguiente será muy útil para desarrollar la conciencia universal a aquellos que lo practiquen con constancia:

Ejercicio. - Colocad vuestro cuerpo en una posición reclinada y sin tensión muscular. Respirad rítmicamente y meditad sobre vuestra relación con la mente universal, de la cual solo sois un átomo. Pensad que estáis en contacto con el Todo y en unión mental con Todo. Ved Todo como Uno y vuestra alma como una parte de ese Uno. Sentid que estáis recibiendo las vibraciones de la mente universal y participando de su poder, fuerza y sabiduría. Pueden seguirse las dos líneas de la meditación siguientes:
  • a)    Con cada inhalación pensad que estáis atrayendo a vosotros la fuerza y el poder de la mente universal. Cuando exhaléis, pensad que estáis pasando a otros el mismo poder, que estáis llenos de amor para todo lo que tiene vida, y deseando que todos participen de las mismas bendiciones que vosotros estáis actualmente recibiendo. Dejad que circule por vuestro intermedio el poder universal.
  • b)    Colocad vuestra mente en un estado de reverencia y meditad sobre la grandeza de la mente universal; abríos al flujo de la sabiduría divina, la cual os llenará de la sabiduría de la iluminación, y entonces dejad defluir de vosotros lo que habéis recibido, hacia vuestros hermanos y hermanas a quien amáis y deseáis ayudar.

Este ejercicio deja en aquellos que lo practican una sensación completamente nueva de fuerza, poder y sabiduría y un sentimiento de exaltación y dicha espiritual. Sólo debe practicarse de una manera seria y reverente, y no ensayarse con ligereza.
Direcciones Generales

Los ejercicios dados en este capítulo requieren las condiciones y la aptitud mental adecuadas; la persona frívola o de una naturaleza poco seria, o la que no tiene una sensación de espiritualidad o reverencia, haría mejor por pasarlos por alto, pues ningún resultado obtendrá, y, además, sería jugar con cosas de un orden elevado, lo que nunca es beneficioso.

Estos ejercicios son para los pocos que pueden comprenderlos; los otros no se sentirán atraídos a ensayarlos.

Durante la meditación, dejad que la mente se detenga sobre las ideas dadas en el ejercicio, hasta que lleguen a ser claras a la mente y gradualmente se manifiesten como conciencia real dentro de vosotros. La mente llegará por grandes a ser pasiva y sosegada, y la imagen mental se manifestará claramente. No debéis entregaros a estos ejercicios con demasiada frecuencia, ni permitir que el estado de lo dicho, os produzca desagradables los asuntos de la vida diaria; estos son útiles y necesarios para vosotros, y jamás debéis eludir una lección, por desagradable que os pueda ser. Que la alegría producida por el desenvolvimiento de conciencia os sostenga y fortalezca para las pruebas, sin causaros descontentos y disgustos. Todo es bueno, y cada cosa tiene su lugar. Muchos de los estudiantes que practican estos ejercicios, desearán con el tiempo conocer más. Estad seguros que a su debido tiempo haremos que no busquéis en vano. Seguid adelante con ánimo y confianza, manteniendo la mirada hacia el Oriente, de donde viene el Sol naciente.

La paz sea con vosotros y para todos los hombres.

AUM

FIN

*    *    *

jueves, 28 de abril de 2016

CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN (11 y 12)



CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN
Por: Yogi Ramacharaka (William Walker Atkinson)

Audio, aquí.


CAPÍTULO XI
SIETE EJERCICIOS YOGHIS DE DESARROLLO

Los siete ejercicios siguientes, son empleados preferentemente por los yoghis para desarrollar los pulmones, músculos, ligamentos, células de aire, etc. Son muy simples, pero maravillosamente eficaces. Que su simplicidad no disminuya el interés que merecen, pues son el resultado de cuidadosos experimentos, por parte de los yoghis, y la esencia de numerosos ejercicios muy complicados, cuyas partes no esenciales han sido eliminadas.


Primero: Respiración retenida

Este es un ejercicio muy importante que tiende a fortalecer y desarrollar los músculos respiratorios, así como los pulmones, y su frecuente práctica propenderá también a ensanchar el pecho. Los yoghis han encontrado que una detención ocasional de la respiración, después que los pulmones se han llenado con una respiración completa, es muy útil, no sólo para los órganos respiratorios, sino también para los de nutrición, sistema nervioso, y hasta para la misma sangre. Han comprobado, que una suspensión ocasional de la respiración, ayuda a la purificación del aire que ha quedado en los pulmones, proveniente de las inhalaciones anteriores, y a oxigenar más completamente la sangre. Conocen también, que la respiración así retenida, reúne todos los desperdicios, y que cuando se exhala, lleva consigo las materias usadas del sistema y limpia los plumones, de la misma manera que un purgante limpia los intestinos. Los yoghis recomiendan este ejercicio para varios desórdenes del estómago, hígado y sangre; sostienen también que con frecuencia cura el mal aliento, debido muchas veces a pulmones pobremente ventilados. Recomendamos a los estudiantes presten considerable atención a este ejercicio, que tiene gran mérito. Las siguientes instrucciones darán una idea clara de la manera de practicarlo.

  • 1)    De pie y con el cuerpo erguido.
  • 2)    Inhalar una Respiración Completa.
  • 3)    Retener el aire tanto tiempo como sea posible sin violencia.
  • 4)    Exhalar vigorosamente por la boca abierta.
  • 5)    Practicar la Respiración Purificadora.

Al principio sólo se puede retener la respiración breves instantes, pero con un poco de práctica se harán grandes progresos. Puede consultarse un reloj para apreciar los resultados que se vayan obteniendo.

Segundo: Estímulo de las células pulmonares

El objeto de este ejercicio es estimular las células de aire de los pulmones, pero los principiantes no deben practicarlo con exceso ni con demasiado vigor. Puede producir al principio un poco de mareo en algunos, el que se obviará, suspendiendo el ejercicio y caminando un momento:

  • 1)    De pie con el cuerpo erguido y manos a los costados.
  • 2)    Inhalar muy despacio y gradualmente
  • 3)    Mientras se inhala, golpear suavemente el pecho con la punta de los dedos, recorriéndolo continuamente en toda su extensión.
  • 4)    Cuando los pulmones estén llenos se retiene la respiración y se golpea el pecho con las palmas de las manos.
  • 5)    Practicar la Respiración Purificadora.

Este ejercicio estimula y tonifica todo el cuerpo y es una práctica yoghi bien conocida. Muchas de las células de aire de los pulmones pierden su actividad a causa de una respiración incompleta, y, a menudo, casi llega a atrofiarse. Aquel que haya usado la respiración incompleta durante años, no encontrará muy fácil poner en actividad inmediatamente por la Respiración Completa todas esas células de aire descuidadas; pero,  este ejercicio, ayudará mucho a conseguir el resultado deseado y merece que se le estudie y practique.

Tercero: Extensión de las costillas

Hemos explicado que las costillas están fijadas por cartílagos que admiten una expansión considerable. En la respiración normal las costillas desemplean un papel importante, y es bueno darles ocasionalmente un poco de ejercicio especial con el objeto de conservar su elasticidad. La costumbre que tienen muchos occidentales de estar de pie o sentados en posturas no naturales, puede hacer perder a las costillas elasticidad; este ejercicio hará mucho para evitar y combatir tal defecto:

  • 1)    De pie y con el cuerpo erguido
  • 2)    Colocar las manos en cada lado del cuerpo, bajo y tan cerca de las axilas como sea posible, con los dedos pulgares dirigidos hacia la espalda, las palmas sobre los lados del pecho y los dedos sobre su frente.
  • 3)    Inhalar una Respiración Completa
  • 4)    Retener el aire por un corto tiempo.
  • 5)    Entonces se comprimen suavemente los lados y se exhala al mismo tiempo.
  • 6)    Practicar la Respiración Purificadora.
  • Este ejercicio debe usarse con moderación y precaución.

Cuarto: Expansión del pecho

El pecho está muy expuesto a deprimirse debido a la posición inclinada sobre el trabajo, etc. Este ejercicio es muy bueno para restaurar las condiciones naturales y obtener la expansión del pecho:

  • 1)    De pie y con el cuerpo erguido
  • 2)    Inhalar una Respiración Completa
  • 3)    Retener el aire.
  • 4)    Extender los brazos adelante, con los puños cerrados y al nivel de los hombros.
  • 5)    Llevar los puños vigorosamente hacia afuera hasta que formen línea recta con los hombros.
  • 6)    Después volver a la 4ª posición y de esta a la 5ª. Se repite varias veces.
  • 7)    Exhalar vigorosamente por la boca abierta.
  • 8)    Practicar la Respiración Purificadora.
  • Hágase este ejercicio con prudencia, evitando toda exageración.

Quinto: Ejercicio en marcha

  • 1)    Caminar con paso mesurado, la cabeza alta, la barba entrada ligeramente y los hombros caídos.
  • 2)    Inhalar una Respiración Completa contando (mentalmente) 1, 2, 3, 4, 5, 6 ,7, 8, un número a cada paso, y haciendo que la inhalación dure el tiempo invertido en los 8 pasos.
  • 3)    Exhalar lentamente por las fosas nasales, contando como anteriormente, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, un número a cada paso.
  • 4)    Descansar entre respiraciones, sin detener la marcha; contando 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, un número a cada paso.
  • 5)    Repetir hasta sentir un principio de cansancio. Entonces, descansar un momento y, a placer reanudar el ejercicio. Verificarlo varias veces en el día.
  • Algunos yoghis modifican este ejercicio, reteniendo la respiración mientras cuentan 1, 2, 3, 4, y exhalando después, contando 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8.
Puede seguirse la forma que más agrade.

Sexto: Ejercicio de la mañana

  • 1)    De pie, con el cuerpo erguido y en actitud militar, cabeza alta, ojos al frente, hombros caídos, rodillas firmes y brazos a los costados.
  • 2)    Elevar lentamente el cuerpo sobre los dedos de los pies, inhalando una Respiración Completa con lentitud y firmeza.
  • 3)    Retener la respiración unos pocos segundos, conservando la misma posición.
  • 4)    Bajar lentamente a la primera posición, exhalando despacio al mismo tiempo el aire por las fosas nasales.
  • 5)    Ejecutar la Respiración Purificadora.
  • 6)    Repetir varias veces, usando alternativamente la pierna derecha o la izquierda.

Séptimo: Para estimular la circulación

  • 1)    De pie y con el cuerpo erguido
  • 2)    Inhalar una Respiración Completa y retenerla.
  • 3)    Inclinarse ligeramente hacia adelante y agarrar un bastón con energía y firmeza, poniendo gradualmente toda la fuerza en apretar el bastón.
  • 4)    Dejar de oprimir el bastón, volver a la primera posición y exhalar lentamente.
  • 5)    Repetir varias veces.
  • 6)    Terminar con la Respiración Purificadora

Este ejercicio puede verificarse sin emplear el bastón, agarrando un bastón imaginario y usando la voluntad para ejecutar la presión. Este ejercicio es una práctica favorita yoghi para estimular la circulación, conduciendo la sangre arterial a las extremidades y haciendo volver la sangre venosa al corazón y a los pulmones, para que puedan tomar el oxígeno inhalado con el aire. En casos de circulación defectuosa, no hay bastante sangre en los pulmones para absorber el total de oxígeno inhalado y el sistema no saca todo el provecho posible de la respiración mejorada. Particularmente, en estos casos, es bueno practicar este ejercicio ocasionalmente, con el regular ejercicio de la Respiración Completa.


CAPÍTULO XII
SIETE EJERCICIOS MENORES YOGHIS

En este capítulo damos siete ejercicios menores de la respiración yoghi, que sin poseer nombres especiales, cada uno es distinto e independiente de los otros y tiene en vista un propósito diferente. Cada estudiante hallará que algunos de estos ejercicios se adaptan mejor a las necesidades especiales de su caso particular. Aunque los hemos denominado los ejercicios menores, ellos son muy útiles y valiosos; de lo contrario, no aparecerían en este libro. Dan un curso condensado de cultura física y desenvolvimiento pulmonar, y podrían ser fácilmente, ampliados y elaborados en un pequeño libro sobre el asunto. Tiene, naturalmente un valor adicional, debido a que la respiración yoghi forma una parte de cada ejercicio.

No hay que dejarlos de lado a causa de que los llamamos menores, porque algunos o varios de estos ejercicios pueden ser justamente los que se necesiten. Hágase la prueba y decida cada uno por sí mismo.

Ejercicio I

  • 1)    De pie, firme y con las manos a los costados.
  • 2)    Inhalar una respiración completa.
  • 3)    Levantar los brazos lentamente, manteniéndolos rígidos hasta que las manos se junten por encima de la cabeza.
  • 4)    Retener la respiración unos pocos segundos, permaneciendo con las manos en la posición anterior.
  • 5)    Hacer descender las manos lentamente a los costados, exhalando despacio al mismo tiempo.
  • 6)    Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio II

  • 1)    De pie, firme y con los brazos extendidos hacia el frente.
  • 2)    Inhalar una respiración completa y retenerla.
  • 3)    Llevar los brazos horizontalmente hacia atrás hasta donde puedan ir, volver a la primera posición, repetir varias veces estos movimientos, reteniendo entre tanto la respiración.
  • 4)    Exhalar vigorosamente por la boca.
  • 5)    Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio III

  • 1)    De pie, firme y con los brazos extendidos hacia el frente.
  • 2)    Inhalar una respiración completa.
  • 3)    Hacer un movimiento circular con los brazos hacia atrás unas cuantas veces, reteniendo mientras tanto la respiración. Se puede variar este movimiento alternando la rotación como las aspas de un molino de viento.
  • 4)    Exhalar vigorosamente por la boca.
  • 5)    Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio IV

  • 1)    Acostado boca abajo con las manos a los costados y las palmas apoyadas en el suelo.
  • 2)    Inhalar una respiración completa y retenerla.
  • 3)    Con el cuerpo rígido, elévese éste por la fuerza de los brazos, hasta que descanse sobre las manos y los dedos de los pies.
  • 4)    Volver a la primera posición. Repetir varias veces el movimiento.
  • 5)    Exhalar vigorosamente por la boca.
  • 6)    Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio V

  • 1)    De pie, firme y con las palmas de las manos apoyadas en la pared.
  • 2)    Inhalar una respiración completa y retenerla.
  • 3)    Aproximar el pecho hasta la pared, descansando el peso del cuerpo sobre las manos.
  • 4)    Retirar el cuerpo hacia atrás, con la fuerza muscular de los brazos solamente, manteniendo el cuerpo rígido.
  • 5)    Exhalar vigorosamente por la boca.
  • 6)    Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio VI

  • 1)    De pie, firme con los brazos en jarras, es decir con las manos apoyadas en la cintura y los codos hacia afuera.
  • 2)    Inhalar una respiración completa y retenerla.
  • 3)    Mantener las piernas y caderas rígidas e inclinar el busto bien hacia adelante, como si se saludara, y al mismo tiempo exhalar lentamente.
  • 4)    Volver a la primera posición y tomar otra respiración completa.
  • 5)    Doblarse hacia atrás, exhalando lentamente.
  • 6)    Volver a la primera posición, tomando una respiración completa.
  • 7)    Inclinar el tronco hacia un lado, exhalando lentamente. Se varía el movimiento inclinándose a la derecha y a la izquierda.
  • 8)    Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio VII

  • 1)    De pie, firme, o sentado, con el busto erguido y recta la columna espinal.
  • 2)    Tomar una respiración completa, pero en vez de hacerlo en una corriente fija y continua, inhalar con intermitencias cortas, rápidas y frecuentes, como si se tomara la fragancia de sales aromáticas o amoníaco, y no se quisiera absorber una cantidad excesiva. No exhalar ninguna de estas pequeñas inhalaciones, sino que se agregan las unas a las otras hasta que llenen por completo el espacio pulmonar.
  • 3)    Retenerla durante unos pocos segundos.
  • 4)    Exhalar por las fosas nasales, en una emisión larga y reposada.
  • 5)    Practicar la respiración purificadora.

CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN (9 y 10)



CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN
Por: Yogi Ramacharaka (William Walker Atkinson)

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CAPÍTULO IX
EFECTOS FISIOLÓGICOS DE LA RESPIRACIÓN COMPLETA

Difícilmente se podrá hablar demasiado de las ventajas que resultan de la práctica de la respiración completa; sin embargo, el estudiante que haya leído con atención las páginas precedentes, apenas puede tener necesidad de que se le señalen tales ventajas.

La práctica de la respiración completa hará - a cualquier persona - inmune a la consunción y otras afecciones pulmonares, y alejará hasta la posibilidad de contraer resfríos, bronquitis, etc. La consunción, es debida- principalmente- a una disminución de la vitalidad, que puede ser atribuida a la inhalación insuficiente de aire. La disminución de vitalidad deja al organismo sin defensa contra los ataques de los gérmenes de la enfermedad. El respirar incompleto, permite a una parte considerable de los pulmones permanecer inactiva, la que ofrece así un terreno preparado a los bacilos, que pronto lo invaden y producen estragos.

Un tejido pulmonar bueno y sano resistirá a los gérmenes, y la única manera de tener aquél en tales condiciones es utilizar debidamente los pulmones.

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Los tísicos tienen por lo común el pecho estrecho. ¿Qué significa esto? Simplemente, que han empleado hábitos impropios de respirar, y, en consecuencia, su pecho no ha podido desarrollarse y ensancharse. El hombre que practique la respiración completa tendrá un pecho amplio y bien desarrollado; el de pecho estrecho podrá hacerle adquirir las proporciones normales con sólo adoptar este método de respirar. Este último debe ampliar su cavidad torácica si aprecia su vida.

Los resfríos, pueden evitarse muchas veces cuando se está expuesto a contraerlos, ejecutando vigorosamente unas cuantas respiraciones completas. Cuando se siente frío, basta respirar con vigor algunos minutos para que el cuerpo entre en calor. Muchos resfríos pueden curarse por la respiración completa y la abstención parcial de alimentos durante un día.

La calidad de la sangre depende en gran parte de su debida oxigenación en los pulmones; y, si esta oxigenación es incompleta, la sangre se empobrece, se carga de toda clase de impurezas; el sistema, sufre por falta de nutrición y se envenena a causa de los productos de desperdicios no eliminados. Como todo el cuerpo, cada órgano y cada parte depende de la sangre para su nutrición, es evidente que una sangre impura producirá un efecto perjudicial sobre el sistema entero. El remedio es sencillo: practíquese la respiración completa yoghi.

El estómago y otros órganos de nutrición, sufren mucho con la respiración imperfecta. No solamente se nutren mal a causa de la falta de oxígeno, sino que, como el alimento debe absorber oxígeno de la sangre antes de poderse digerir y asimilar, es fácil ver cómo la digestión y la asimilación sufren por una defectuosa respiración. Y cuando la asimilación no es normal, el sistema recibe cada vez menos nutrición; el apetito se pierde, el vigor corporal decrece, la fuerza disminuye y el hombre declina y se marchita; todo por la respiración defectuosa.

El mismo sistema nervioso sufre con la respiración incompleta, y, por lo tanto, el cerebro, médula espinal, centros nerviosos y aun los nervios, se tornan pobres e insuficientes instrumentos para generar, almacenar y transmitir las corrientes nerviosas cuando no son suficientemente nutridos por la sangre. Existe otro aspecto del asunto, y es que las mismas corrientes nerviosas, o más bien la fuerza que de ellas emana, disminuye por falta de una respiración correcta; pero esto pertenece a otra faz de la cuestión, que trataremos en otros capítulos de este libro, concretándonos por ahora a dirigir la atención del lector, sobre el hecho de que el mecanismo nervioso se hace un instrumento ineficaz para transmitir  la fuerza nerviosa, como resultado indirecto de la falta de una propia respiración.

El efecto de los órganos de reproducción sobre la salud general, es demasiado conocido para que nos veamos obligados a tratarlo con extensión; pero se nos puede permitir decir, que si los órganos reproductores están debilitados, el sistema entero siente la acción refleja y sufre consecuentemente. La respiración completa produce un ritmo que obedece a un plan de la Naturaleza para conservar esta parte importante del sistema en condición normal; y, desde luego, se notará que las funciones de reproducción se fortalecen y vitalizan así, por acción simpática y refleja, tonificando todo el sistema. Con lo dicho no queremos decir que deban despertarse los instintos sexuales inferiores; lejos de esto. Los yoghis aconsejan la continencia y castidad, y han aprendido a controlar las pasiones animales. Pero control sexual no significa debilidad sexual, y las enseñanzas yoghis dicen que el hombre o mujer cuyo organismo reproductor es normal y sano, tendrá más fuerza de voluntad para controlarse a sí mismo.

El yoghi cree que mucha de la perversión de esta admirable parte del sistema, proviene - mayormente - de una falta de salud normal, y que es más bien el resultado de estados mórbidos (débiles) que de las condiciones normales de esos órganos.  Un examen un poco cuidadoso del asunto demostrará que las enseñanzas yoghis son exactas. Este no es el momento oportuno para considerar el asunto detenidamente, y nos limitaremos a decir, que los yoghis conocen que la energía sexual puede conservarla y utilizarla el hombre en el desarrollo de su cuerpo y de su mente, en lugar de disiparla imprudentemente en excesos, como lo hacen muchos, por ignorancia. Por pedido especial, daremos en este libro, un ejercicio favorito yoghi a este propósito. Pero sea que el estudiante desee o no adoptar las teorías yoghis de continencia y castidad, encontrará que la respiración completa hará más para restaurar la salud de esta parte del sistema, que cualquier otro método que pueda haber ensayado.

Entiéndase bien: queremos decir normal, y no, desarrollo indebido. El sensualista encontrará, que normal significa una disminución de deseo, más bien que un aumento, mientras que, el hombre o mujer debilitado, encontrará alivio y tónico a la depresión que hasta entonces hubiese experimentado.

Deseamos no ser mal comprendidos ni mal citados sobre este asunto. El ideal del yoghi es un cuerpo fuerte en todas sus partes, bajo el control de una poderosa voluntad, animada de altas aspiraciones.

En la práctica de la respiración completa, el diafragma, se contrae durante la inhalación y ejerce una leve presión sobre el hígado, estómago y otros órganos que, en combinación con el ritmo de los pulmones, actúa como suave masaje de estos órganos, estimula su acción y funcionamiento normal.  Cada inhalación colabora en este ejercicio interno y asiste a la producción de una circulación normal en los órganos de nutrición y eliminación. En la respiración alta y media, los órganos pierden el beneficio resultante de este masaje interno.

El mundo occidental está prestando mucha atención a la cultura física en estos momentos, lo que es muy conveniente. Pero en su entusiasmo no debe olvidar que el ejercicio de los músculos externos no es todo. Los órganos internos necesitan también ejercicio, y el plan de la Naturaleza para este fin es la respiración normal, y el diafragma su principal instrumento. Su movimiento hace vibrar los importantes órganos de la nutrición y eliminación, que, dándoles masajes y manipulándolos a cada inhalación y exhalación precipita la sangre en ellos, para luego exprimirla, tonificando el organismo en general. Todo órgano o parte del cuerpo que no se ejercite, se atrofia gradualmente y deja de funcionar como es debido.

La falta de ejercicio interno producido por la acción diafragmática, conduce a la enfermedad de los órganos. La respiración completa determina, a la vez, el movimiento propio del diafragma, y ejercita la parte media y superior del pecho. Es en verdad completa en su acción. Bajo el punto de vista de la fisiología occidental sin tener en cuenta la ciencia y filosofía orientales, el sistema yoghi de la respiración completa es de importancia vital para todo hombre, mujer, o niño, que quiere adquirir salud y conservarla. Su simplicidad misma impide a miles de personas el examinarla seriamente, mientras que gastan fortunas en busca de salud por medio de sistemas complicados y costosos.

La salud golpea a sus puertas y ellos no contestan. Verdaderamente, la piedra que los constructores rechazan es la angular del Templo de la Salud.


CAPÍTULO X
ALGUNOS FRAGMENTOS DE LAS ENSEÑANZAS YOGHIS

Vamos a dar tres formas de respiración, muy usuales entre los yoghis. La primera es la bien conocida respiración purificadora yoghi, a la que se le atribuye particularmente la gran resistencia pulmonar poseída por los yoghis. Habitualmente  terminan cada ejercicio de respiración con esta respiración purificadora, y nosotros hemos seguido el mismo plan en este libro. Damos también el ejercicio vitalizador de los nervios, que ha sido transmitido durante edades entre los yoghis, ejercicio que no ha sido nunca perfeccionado por los maestros occidentales de cultura física, aún cuando algunos de ellos lo hayan tomado prestado de maestros de Yoga. Terminamos el capítulo con la respiración vocal, a la cual se debe en gran parte la voz melodiosa, vibrante y hermosa de los yoghis orientales.

Estamos convencidos que aun cuando este libro no contuviese nada más que estos tres ejercicios, sería, sin embargo de un valor incalculable para el estudiante occidental. Aceptadlos como un don de vuestros hermanos de oriente y ponedlos en práctica.


Respiración purificadora yoghi

Los yoghis tienen una forma favorita de respirar, que practican cuando siente la necesidad de ventilar y limpiar los pulmones. Terminan muchos de sus otros ejercicios respiratorios con esta respiración, y, como hemos dicho, nosotros seguimos la misma práctica en este libro. Esta respiración purificadora, ventila y limpia los pulmones, estimula las células, tonifica los órganos respiratorios y contribuye a mantener un buen estado general de salud, refrescando además el sistema entero. Oradores, cantores, etcétera, encontrarán esta respiración de gran valor para descanso de los órganos respiratorios fatigados.

  • 1)    Inhalar una respiración completa.
  • 2)    Retener el aire unos pocos segundos.
  • 3)    Poner los labios en actitud de silgar (pero sin hinchar las mejillas) y exhalar con vigor considerable, un poco de aire a través de la abertura formada por aquellos. Retener un momento el aire aún almacenado, y luego, exhalarlo en pequeñas porciones hasta que se exhale completamente. Debe recordarse que, al exhalar el aire, tiene que emplearse un vigor considerable

Se notará que esta respiración es muy reparadora cuando se está cansado o abrumado por la fatiga, y un ensayo convencerá al estudiante de su eficacia. Como este ejercicio se verifica al terminar muchos otros de los que damos en esta obra, debería ser perfectamente comprendido y practicado hasta poderlo realizar fácilmente y con naturalidad.


Respiración yoghi vitalizadora de los nervios

Este ejercicio es muy apreciado por los yoghis y lo considera, de los conocidos del hombre, como uno de los que más poderosamente estimulan y vigorizan los nervios. Su objeto es tonificar el sistema nervioso, desarrollar su fuerza, energía y vitalidad. Este ejercicio ejerce una acción estimuladora sobre centros nerviosos importantes, los cuales a su vez influencian y dan energía al sistema nervioso entero, y envían mayor fuerza de flujo nervioso a todas partes del cuerpo.

  • 1)    De pie y con el cuerpo erguido.
  • 2)    Inhalar una respiración completa y retenerla.
  • 3)    Extender los brazos hacia adelante, algo flojos, con sólo la fuerza necesaria para mantenerlos en tal posición.
  • 4)    Atraer las manos lentamente hasta los hombros, contrayendo gradualmente los músculos y comunicándoles fuerza, de manera que cuando los puños lleguen a los hombros, estén fuertemente cerrados como para producir un movimiento de trepidación.
  • 5)    Conservando los músculos rígidos, volver los puños lentamente a la posición anterior y manteniendo el estado de tensión atráiganse rápidamente, repitiendo los movimientos varias veces.
  • 6)    Exhalar vigorosamente por la boca.
  • 7)    Practicar la respiración purificadora.

La eficacia de este ejercicio depende principalmente de la rapidez en retirar los puños, tensión de los músculos y, naturalmente, de que la inhalación sea completa. Es necesario ensayar este ejercicio para poderlo apreciar. Es un vigorizador sin igual.


Respiración vocal yoghi

Los yoghis emplean una forma de respiración para el desarrollo de la voz. Se distinguen por su voz admirable, fuerte, suave clara, y de gran poder.

Han practicado esta forma particular de ejercicio respiratorio y obtenido como resultado hacer su voz suave, magnífica y flexible, comunicándole su indescriptible cualidad flotante y de gran poder. El ejercicio que sigue dará con el tiempo las propiedades que acabamos de mencionar, o la voz yoghi al estudiante que lo practique con perseverancia. Se comprende, naturalmente, que esta forma de respiración debe emplearse sólo como un ejercicio ocasional y no como forma regular de respirar.

  • 1)    Inhalar una respiración completa muy lenta y continuamente por las fosas nasales, haciendo durar la inhalación el mayor tiempo posible.
  • 2)    Retener la inhalación unos pocos segundos.
  • 3)    Expeler el aire vigorosamente en un soplo, a través de la boca abierta.
  • 4)    Dar descanso a los pulmones por medio de la respiración purificadora.

Sin entrar profundamente en las teorías yoghis acerca de la producción del sonido en el hablar y cantar, diremos: que la experiencia les ha enseñado que el timbre, cualidad y poder de una voz dependen no solo de los órganos vocales de la garganta, sino que también los músculos faciales, etc., tienen mucho que hacer en el asunto.  Hay hombres de pecho ancho que no producen sino un pobre sonido, mientras que otros, de pecho comparativamente estrecho, producen tonos de una fuerza y cualidad sorprendentes. He aquí un experimento interesante que merece probarse: colocaos frente a un espejo, con los labios en posición de silbar; silbad y observar la forma de vuestra boca y la expresión general del semblante. Luego cantad o hablad como lo hacéis habitualmente y ved la diferencia. Entonces, volved a silbar por algunos segundos; y sin cambiar la posición de vuestros labios y semblante, cantad unas pocas notas y apreciaréis qué vibrante, sonoro, claro y hermoso tono se produce.

miércoles, 27 de abril de 2016

CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN (7 y 8)




CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN
Por: Yogi Ramacharaka (William Walker Atkinson)

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CAPÍTULO VII
CUATRO MÉTODOS DE RESPIRACIÓN

En el examen del asunto de la respiración debemos comenzar por considerar el funcionamiento mecánico por el cual se efectúan los movimientos de la respiración.

El mecanismo de la respiración se manifiesta por: 1) los movimientos elásticos de los pulmones; 2) las actividades de las paredes y fondo de la cavidad torácica, en la que se encuentran contenidos los pulmones. El tórax es aquella porción del tronco comprendida entre el cuello y el abdomen, cuya cavidad, conocida como cavidad torácica, está principalmente ocupada por el corazón y los pulmones. Está limitada por la columna vertebral, las costillas con sus cartílagos, el esternón y por abajo por el diafragma. Se le llama comúnmente pecho, y ha sido comparado a una caja completamente cerrada de forma cónica cuya pequeña extremidad mira hacia arriba; su parte posterior está compuesta por la columna vertebral, su anterior por el esternón y los lados por las costillas.

Las costillas son veinticuatro, doce a cada lado de la columna vertebral, de donde salen. Los siete pares superiores son conocidos como costillas verdaderas, porque están ligadas al esternón directamente, lo que no sucede con los cinco pares inferiores, que se llaman costillas falsas o flotantes, a causa de no estar ligadas como las anteriores; los dos pares superiores están adheridos por cartílagos a las otras costillas, y los restantes, careciendo de ellos, tienen libre su parte anterior.
En la respiración las costillas se mueven por dos capas musculares superficiales, conocidas como músculos intercostales; el diafragma, división muscular a que hemos aludido antes, separa la caja del pecho de la cavidad abdominal.


En el acto de la inhalación los músculos dilatan los pulmones, creando así un vacío donde el aire se precipita de acuerdo con la bien conocida ley física.

Todo el proceso de la respiración depende de los referidos músculos, a los cuales podemos llamar por conveniencia, músculos respiratorios. Sin la ayuda de estos músculos no pueden dilatarse los pulmones, y la ciencia de respirar depende en gran parte del uso y control correcto de los mismos, pues de esto resulta la facilidad de obtener el mayor grado de expansión pulmonar, y de absorber la mayor cantidad de las propiedades vitales del aire.

Los yoghis clasifican la respiración en cuatro métodos generales, que son:

  • 1)    Respiración alta.
  • 2)    Respiración media
  • 3)    Respiración baja.
  • 4)    Respiración completa yoghi.

Daremos una idea general de los tres primeros métodos y hablaremos con más extensión del cuarto, sobre el cual está principalmente basada la ciencia yoghi de respirar.

1) Respiración alta

Esta forma de respiración es considerada en occidente como respiración clavicular. El que respira de esta manera eleva las costillas, las clavículas y hombros,  contrayendo al mismo tiempo el abdomen, el cual empuja su contenido contra el diafragma, el que a su vez se levanta.

En este modo de respirar se emplea la parte superior del pecho y los pulmones, que es la más pequeña, y, por consiguiente, sólo una mínima parte de aire penetra en ellos.

Además de esto, cuando el diafragma se levanta, no puede tener expansión en esa dirección. El estudio anatómico del pecho convencerá a cualquier estudiante de que por este medio se gasta un máximum de esfuerzo para obtener un mínimum de beneficio.

La respiración alta es probablemente la peor forma de respirar que se conoce, y exige el mayor gasto de energía con la manera suma de provecho. Es malgastar energías para obtener pobres resultados; muy común en occidente, particularmente entre mujeres; hasta cantores, sacerdotes, abogados y otros que debieran saberlo, la usan por ignorancia.

Muchas enfermedades de los órganos vocales y de la respiración, pueden atribuirse a este método bárbaro de respirar, y el esfuerzo impuesto a los órganos tan delicados, da por resultado las voces roncas y desagradables que oímos en todas partes. Muchas de las personas que respiran de esta manera, concluyen por adoptar la práctica repugnante de respirar por la boca, descrita en el capítulo anterior.

Al estudiante que tenga algunas dudas sobre lo que hemos dicho respecto a esta forma de respirar, le aconsejamos el siguiente experimento: expeler todo el aire contenido en los pulmones, y puesto de pie, con las manos a los lados, levante los hombros y clavículas e inhale. Observará que la cantidad de aire que absorbe es mucho menor que la normal. Luego, inhales después de haber bajado las espaldas y clavículas, y habrá recibido una lección objetiva de respiración mucho más fácil de recordar que palabras impresas o habladas.

2) Respiración media

Este método de respiración es conocido por los estudiantes occidentales como respiración intercostal, y aunque menos defectuosa que la respiración alta, es muy inferior a la baja y al a yoghi completa. En la respiración media el diafragma sube, el abdomen se contrae, las costillas se levantan un poco y el pecho se dilata parcialmente.

Esta respiración es muy común entre los hombres que no han estudiado el asunto; pero como hay dos métodos mejores, hacemos una simple referencia a ella, principalmente para llamar la atención sobre sus insuficiencias.

3) Respiración baja

Este sistema es muchísimo mejor que cualquiera de los precedentes; desde hace algunos años muchos escritores occidentales han pregonado su bondad, explotándolo bajo los nombres de respiración abdominal, respiración profunda, respiración diafragmática, etc., etc., y han hecho mucho bien llamando la atención del público sobre este asunto, pues ha inducido a muchas personas a emplearlo en vez de los métodos inferiores y perjudiciales ya mencionados. Muchos sistemas de respiración se han elaborado en torno de la respiración baja, y los estudiantes han pagado precios elevados para aprender esos "nuevos  sistemas". Pero, como hemos dicho, mucho bien ha resultado, y después de todo, los estudiantes que han pagado altos precios para aprender viejos sistemas recalentados, indudablemente han aprovechado el valor de su dinero, si han sido inducidos a abandonar los viejos métodos de alta y media respiración.

Aunque muchas autoridades occidentales hablan y escriben de este método como la mejor forma de respirar, los yoghis saben que éste, no es sino una parte de un sistema que ellos han empleado durante siglos, y que conocen como respiración completa. Se debe admitir, sin embargo, que es necesario estar familiarizado con los principios de la respiración baja, antes de poder tener una idea clara de la respiración completa.

Pero volvamos a considerar el diafragma. ¿Qué es? Hemos visto que es el gran músculo divisor entre el pecho y sus contenidos, y el abdomen y sus contenidos.

Cuando está sin movimiento presenta una superficie cóncava hacia el abdomen, es decir: el diafragma, visto desde el abdomen, parecería como el cielo visto desde la tierra, el interior de una superficie curva. Por consiguiente, el lado del diafragma que mira hacia los órganos del pecho es semejante a la superficie arqueada, protuberante, de una colina. Cuando el diafragma funciona, la protuberancia baja, y el diafragma hace presión sobre los órganos abdominales y empuja hacia afuera el abdomen.

En la respiración baja se da mayor juego a los pulmones que en los métodos ya mencionados, y, por consiguiente, se inhala mayor cantidad de aire. Este hecho ha inducido a la mayoría de los escritores occidentales a hablar y escribir de la respiración baja (que ellos llaman respiración abdominal) como el método más perfecto conocido por la ciencia. Pero el yoghi oriental conoce desde hace mucho tiempo un método mejor, y algunos escritores occidentales han reconocido también este hecho. El punto defectuoso de todos los métodos de respiración, con excepción de la respiración completa yoghi, consiste en que con ninguno de ellos se llenan de aire los pulmones, y en el mejor de los casos, sólo una parte del espacio pulmonar es ocupado por aquél, aun en la respiración baja. La respiración alta llena solamente la parte superior de los plumones; la respiración media llena solo la parte media y algo de la parte superior; la respiración baja llena solamente la parte inferior y media. Es evidente que cualquier método que llene enteramente el espacio pulmonar, tiene que ser más preferido, que aquellos que sólo llenan ciertas partes. Cualquier método que llene completamente el espacio pulmonar será de gran valor para el hombre, porque le permitirá absorber oxígeno en mayor cantidad y almacenar una mayor suma de prana. La respiración completa es conocida por los yoghis como la mejor respiración de que tenga conocimiento la ciencia.

4) Respiración completa yoghi

La respiración completa yoghi contiene todo lo bueno de la alta, media y baja respiración, sin sus particularidades censurables. Ella pone en juego todo el aparato respiratorio, cada parte de los pulmones, cada célula de aire y cada músculo respiratorio. Todo el organismo respiratorio obedece a este método de respirar, y con el mejor gasto de energía se obtiene la mayor suma de beneficio.

La capacidad del pecho alcanza sus límites normales y cada parte de la maquinaria realiza sus funciones y trabajo natural.

Una de las características más importantes de este método de respirar, es que, los músculos respiratorios entran por completo en juego, mientras que en las otras formas de respirar se utiliza sólo una parte de estos músculos. En la respiración completa, entre otros músculos, aquellos que controlan las costillas trabajan activamente, lo que aumenta el espacio en el cual los pulmones pueden dilatarse, y también ofrecen un punto de apoyo adecuado a los órganos cuando lo necesitan, aplicando la Naturaleza a este proceso el principio de la palanca. Ciertos músculos mantienen las costillas inferiores firmemente en posición, mientras que otros la curvan hacia afuera.

Así que por este método el diafragma está bajo perfecto control, es capaz de ejecutar debidamente sus funciones y prestar el máximum de servicio.

En la acción de las costillas mencionadas más arriba, las costillas inferiores están controladas por el diafragma, que las tira ligeramente hacia abajo, mientras que otros músculos las mantienen en posición, y los intercostales las fuerzan hacia afuera, resultando de esta acción combinada, el aumento máximum de la cavidad del pecho. Además de esto, las costillas superiores son también levantadas y forzadas hacia afuera por los músculos intercostales, lo que aumenta la capacidad de la parte superior del pecho a su mayor grado de extensión.

Si estudiáis las características especiales de los cuatro métodos de respiración mencionados, notaréis que la respiración completa comprende todos los aspectos benéficos de los otros tres métodos, además de las ventajas recíprocas que resultan de la acción combinada de la parte superior y media del pecho, región diafragmática y el ritmo normal así obtenido.

En el próximo capítulo trataremos de la práctica de la respiración completa y daremos todas las instrucciones y ejercicios necesarios para la adquisición de este método superior de respirar.


CAPÍTULO VIII
CÓMO SE ADQUIERE LA RESPIRACIÓN COMPLETA YOGHI

La respiración completa yoghi es la respiración fundamental de toda la ciencia yoghi de la respiración, y el estudiante debe familiarizarse plenamente con ella y dominarla por completo, antes de poder obtener resultados de las otras formas de respiración mencionadas y dadas en este libro. No debe contentarse con aprenderla a medias, sino que debe trabajar seriamente hasta que llegue a constituir su método natural de respiración. Esto exigirá trabajo, tiempo y paciencia, pero sin ello jamás se obtiene nada de importancia.

No es un camino llano el que conduce hacia la ciencia de la respiración, y el estudiante debe prepararse a practicar y trabajar seriamente si desea recoger algún fruto. Los resultados obtenidos por el completo dominio de la ciencia de respirar, son grandes, y ninguno que los haya alcanzado querrá volver a los viejos métodos; dirá, por el contrario, a sus amigos que se considera sobradamente recompensado por todo su trabajo. Lo decimos para que se comprenda bien la importancia y la necesidad de dominar este método fundamental de la respiración yoghi, en lugar de dejarle de lado y ensayar de inmediato algunos de los ejercicios que se darán después y que podrían llamar más la atención. Nuevamente repetimos: comenzad bien y los resultados serán buenos; pero si se descuida la base fundamental, toda la construcción se derrumbará tarde o temprano.

Tal vez la mejor manera de enseñar cómo se adquiere la respiración completa yoghi, sería comenzar por simples instrucciones sobre la respiración misma, seguidas de observaciones generales, y después, dar ejercicios para ampliar el pecho, los músculos y pulmones, que han quedado incompletamente desarrollados, debido a imperfectos métodos de respiración. Antes de pasar adelante diremos que esta respiración completa no tiene nada de forzado o anormal, sino que, por lo contrario, es volver a los primeros principios, volver al a Naturaleza. Tanto el salvaje adulto como el niño de la civilización, respiran de esta manera cuando están sanos; pero el hombre civilizado ha adoptado métodos antinaturales de vivir, vestir, etc., y ha perdido ese derecho nativo. Hacemos notar al lector que la respiración completa no consiste necesariamente en llenar por completo los pulmones en cada inhalación. Se puede inhalar la cantidad habitual de aire, usando el método de respiración completa, y distribuirlo en todas las partes de los pulmones, sea su cantidad mayor o menor; pero debiera inhalarse una serie de respiraciones completas varias veces cada día y cuando se ofrezca la oportunidad, con el objeto de conservar en orden y buenas condiciones el sistema. El sencillo ejercicio siguiente permitirá formar una idea clara de lo que es la respiración completa:

  • 1) De pie o sentado, con el busto en posición vertical y respirando por las fosas nasales, se inhala firmemente llenando primero la parte inferior de los pulmones, lo que se obtienen poniendo en juego el diafragma, el cual al descender ejerce una leve presión sobre los órganos abdominales y empuja la pared frontal del abdomen. Después se llena la región media de los pulmones, haciendo salir las costillas inferiores, esternón y pecho. Luego se llena la parte alta de los pulmones, adelantando la superior del pecho, levantando éste, incluyendo los seis o siete pares de costillas superiores. En el movimiento final, la parte inferior del abdomen se contraerá ligeramente, cuyo movimiento da apoyo a los pulmones y también ayuda a llenar su parte superior.

A la primera lectura podrá aparecer que esta respiración consiste en tres movimientos distintos. Sin embargo, no es ésta la idea exacta. La inhalación es continua y toda la cavidad torácica desde el diafragma hasta el punto más elevado del pecho, en la región clavicular, se dilata con movimiento uniforme. Debe evitarse las inhalaciones bruscas y esforzarse por obtener una acción regular y continua. La práctica dominará pronto la tendencia a dividir la inhalación en tres movimientos y dará por resultado una respiración continua y uniforme. Bastarán pocos ensayos para que se pueda completar la inhalación en un par de segundos.

  • 2) Retener la respiración algunos segundos.
  • 3) Exhalar muy despacio manteniendo el pecho en posición firme, entrando un poco el abdomen y elevándolo lentamente a medida que el aire sale de los pulmones. Cuando el aire ha sido exhalado completamente, aflojad el pecho y el abdomen. Una pequeña práctica hará fácil esta parte del ejercicio, y una vez adquirida, el movimiento se ejecutará casi automáticamente.

Se notará que por este método de respirar todos los órganos del aparato respiratorio entran en acción y todas las partes de los pulmones funcionarán, incluso las más apartadas células de aire. La cavidad del pecho se expande en todas direcciones. Se observará también que la respiración completa es en realidad una combinación de las respiraciones baja, media y alta, sucediéndose rápidamente en el orden indicado, de tal manera, que forman una respiración uniforme, continua y completa.

Si se practica el ejercicio delante de un gran espejo, colocando ligeramente la mano sobre el abdomen, de manera que se puedan sentir los movimientos, se notará que esto ayuda mucho a comprender el mecanismo de la respiración completa. Al fin de la inhalación es útil levantar de vez en cuando los hombros, que a su vez elevan las clavículas y permiten al aire pasar libremente al pequeño lóbulo superior del pulmón derecho, donde se origina algunas veces la tuberculosis.

Al principio se encontrarán más o menos dificultades en dominar la respiración completa, pero con un poco de práctica ellas se allanarán, y cuando se haya adquirido, no se volverá jamás voluntariamente a los antiguos métodos.

lunes, 25 de abril de 2016

CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN (5 y 6)


CIENCIA HINDÚ YOGI DE LA RESPIRACIÓN
Por: Yogi Ramacharaka (William Walker Atkinson)

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CAPÍTULO V
EL SISTEMA NERVIOSO

Se ha de notar que las teorías científicas occidentales referentes a la respiración, se limitan a la absorción del oxígeno y su uso a través del sistema circulatorio, mientras que la teoría yoghi toma también en cuenta, la absorción de prana y su manifestación por los canales del sistema nervioso. Antes de seguir adelante, puede ser útil dar una rápida mirada al sistema nervioso.

El sistema nervioso del hombre se divide en dos grandes sistemas: el sistema cerebro-espinal y el sistema simpático. El cerebro-espinal consiste en toda aquella parte del sistema nervioso contenida en la cavidad craneana y el canal espinal; es decir, el cerebro y la médula espinal, así como los nervios y ramificaciones de aquellos. Este sistema preside las funciones de la vida animal conocidas como volición, sensación, etc. El sistema simpático incluye toda aquella parte del sistema nervioso localizado principalmente en las cavidades torácica, abdominal y pélvica, que se distribuye a los órganos internos. Controla los procesos involuntarios, tales como el crecimiento, la nutrición, etc.

El sistema cerebro-espinal tiene bajo su dependencia la vista, oído, gusto, olfato y tacto; y, es el motor que emplea el Ego para pensar, manifestar conciencia y ponerse en comunicación con el mundo exterior. Este sistema puede compararse a un sistema telefónico, constituyendo el cerebro la oficina central, y la médula espinal y nervios, los cables e hilos, respectivamente.

El cerebro es una masa de tejido nervioso y consiste de tres partes: el cerebro propiamente dicho, que ocupa la parte anterior, media y posterior del cráneo; el cerebelo o pequeño cerebro, que llena la parte inferior y posterior del cráneo, y la médula oblongada, que es el principio ensanchado de la médula espinal y está situada frente al cerebelo.

El cerebro es el órgano de aquella parte de la mente que se manifiesta como acción intelectual; el cerebelo rige los movimientos de los músculos voluntarios. La médula oblongada es el extremo superior de la médula espinal, y de ésta y del cerebro, se ramifican los nervios craneanos que se extienden a varias partes de la cabeza, a los órganos de los sentidos especiales de la respiración, y a algunos del tórax y abdomen.

La médula espinal, llena el canal de la columna vertebral y es una larga masa de sustancia nerviosa, que se ramifica por entre las vértebras, en los nervios que se dirigen a todas las partes del cuerpo. La médula espinal es semejante a un largo cable telefónico, y los nervios, a los hilos de uso particular en conexión con aquel.

El sistema nervioso simpático, consiste en una doble cadena de ganglios paralelos a la columna vertebral, y de ganglios diseminados en la cabeza, cuello, pecho y abdomen. (Un ganglio es una masa de tejido nervioso que contiene células nerviosas). Estos ganglios están en relación con otros, por filamentos, y con el sistema cerebroespinal, por los nervios motores y sensitivos. De estos ganglios se ramifican numerosas fibras y se dirigen a los órganos del cuerpo, vasos sanguíneos, etc. En diferentes puntos los nervios se encuentran y forman, lo que se conoce con el nombre de plexo. El sistema simpático controla, de hecho, los procesos involuntarios, tales como la circulación, respiración, digestión, etc.

El poder o fuerza que se transmite del cerebro a todas las partes del cuerpo por medio de los nervios, es conocido por la licencia occidental como fuerza nerviosa; pero el yoghi, sabe que es una manifestación de prana que tiene caracteres similares a los de la corriente eléctrica. Se ve que sin esta fuerza nerviosa, el corazón no pede latir, la sangre circular, los pulmones respirar, varios órganos funcionar, y, en fin, que sin ella se pararía la máquina del cuerpo. Aún más: el cerebro mismo no puede pensar sin la presencia de prana. Cuando se consideran estos hechos, la importancia de la absorción de prana se hace evidente para todos, y la ciencia de respirar adquiere un valor mayor del que la ciencia occidental le concede.

Las enseñanzas yoghis van más allá que la ciencia occidental, en una importante particularidad del sistema nervioso. Aludimos a lo que aquella llama plexo solar, y considera simplemente como una de las series de aglomeraciones de nervios simpáticos y ganglios que se encuentran en diferentes partes del cuerpo. La ciencia yoghi enseña que este plexo, es, en realidad, una parte muy importante del sistema nervioso; y constituye una especie de cerebro que desempeña una de las misiones más principales en la economía humana. La ciencia occidental, sin embargo, parece acercarse gradualmente al reconocimiento de este hecho, conocido por los yoghis orientales desde hace siglos. Algunos escritores occidentales modernos han denominado al plexo solar, cerebro abdominal.

El plexo solar está situado en la región epigástrica, detrás de la boca del estómago y a cada lado de la columna vertebral. Se compone de materia cerebral blanca y gris, similar a la de los otros cerebros del hombre. Tiene bajo su contralor los principales órganos internos y desempeña un papel más importante de lo que generalmente se le reconoce. No profundizaremos la teoría de los yoghis, concerniente al plexo solar, y nos limitaremos a decir que lo conocen como el gran depósito central de prana. Es un hecho conocido el de la muerte instantánea de hombres, producida por un golpe recio dado sobre el plexo solar, y los luchadores profesionales se aprovechan de esta vulnerabilidad para paralizar momentáneamente a sus adversarios, golpeándolos en aquella región.

El nombre de "solar", está bien aplicado a este cerebro, porque irradia fuerza y energía a todas las partes del cuerpo, y, hasta el cerebro superior depende de él, dada su cualidad de depósito de prana. Tarde o temprano, la ciencia occidental reconocerá la función real del plexo solar, y le concederá un puesto mucho más preferente del que ocupa actualmente en sus enseñanzas y libros de texto.


CAPÍTULO VI
RESPIRACIÓN NASAL VERSUS RESPIRACIÓN BUCAL

Una de las primeras lecciones de la ciencia yoghi de la respiración, está dedicada a enseñar cómo se respira por la nariz, y cómo se extirpa la práctica común de la respiración bucal.

El aparato respiratorio del hombre está constituido de tal manera, que puede respirar tanto por la boca como por los tubos nasales; pero la cuestión de vital importancia es el método que se siga, pues de él dependerá la salud y fuerza, o la enfermedad y debilidad.

No debería ser necesario decir al estudiante que el método normal de respirar, es el tomar el aire a través de las fosas nasales; pero, ¡ah! La ignorancia de este simple hecho entre los pueblos civilizados es sorprendente. Encontramos personas de toda condición social que respiran habitualmente por la boca, y dejan a sus hijos  seguir su horrible y repugnante ejemplo.

Muchas de las enfermedades a las cuales está sujeto el hombre civilizado, son indudablemente causadas por el hábito común de respirar de esta manera; crecen con su vitalidad alterada, su constitución debilitada y en temprana edad quedan inválidos para toda la vida. Entre los salvajes, las madres proceden más naturalmente en este asunto, porque evidentemente son guiados por el instinto.

Por intuición parecen reconocer que las fosas nasales son los canales propios para conducir el aire a los pulmones, y acostumbran a sus hijos a cerrar los labios y respirar por la nariz, inclinándoles la cabeza hacia adelante, cuando duermen. Nuestras madres civilizadas harían un gran bien a la raza si quisieran adoptar el mismo sistema.

Muchas enfermedades contagiosas se contraen a causa de la repugnante costumbre de respirar por la boca, y numerosos casos de resfríos y afecciones catarrales  reconocen el mismo origen.

Hay personas que por salvar las apariencias mantienen la boca cerrada durante el día, pero persisten en respirar por la boca durante la noche, y de esta manera se acarrean enfermedades. Cuidadosos experimentos científicos hechos con soldados y marineros, han demostrado que los habituados a dormir con la boca abierta estaban más sujetos a contraer enfermedades contagiosas, que aquellos acostumbrados a respirar debidamente por la nariz. Se narra un caso en el cual, la viruela, tomó carácter epidémico a bordo de un buque de guerra, y las defunciones ocurridas, fueron de marineros o soldados de marina, que respiraban por la boca.

El único aparato protector o filtro de los órganos respiratorios, consiste en las fosas nasales. Cuando se respira por la boca, no hay nada desde ésta a los pulmones que filtre el aire, deteniendo el polvo y cualquiera otra materia extraña. Además, esta respiración incorrecta, deja pasar el aire frío por los órganos, afectándolos por consiguiente. La inflamación de los órganos respiratorios proviene, con frecuencia, de la inhalación del aire frío por la boca; y, el hombre que respira así durante toda la noche, se despierta siempre con una sensación de sequedad en el paladar y la garganta. Viola las leyes de la naturaleza y así siembra los gérmenes de la enfermedad.

Una vez más: acordados que la boca no ofrece protección a los órganos respiratorios, y que el aire frío, el polvo, las impurezas y los gérmenes penetran sin obstáculo por aquella entrada. Por otra parte, las fosas nasales y los pasajes nasales muestran evidentemente la cuidadosa previsión de la Naturaleza a este respecto. Las fosas nasales son dos canales estrechos y tortuosos, que contienen numerosos pelos destinados a servir de tamiz y detener las impurezas del aire, que son luego expulsadas por las exhalaciones. Las fosas nasales no tienen solamente este objeto, sino que desempeñan también la importante misión de calentar el aire. Las largas y sinuosas fosas nasales, están tapizadas por una membrana mucosa y caliente, la cual tiene por objeto calentar el aire inhalado, de modo que no pueda perjudicar ni a los órganos delicados de la garganta, ni a los pulmones.

Ningún animal, excepto el hombre, duerme con la boca abierta o respira por ella; y, en realidad, se cree que el hombre civilizado es el único que así pervierte funciones de la naturaleza, pues las razas salvajes y bárbaras, respiran, por lo común, correctamente. Es probable que los hombres civilizados hayan adquirido este hábito impropio debido a excesos en el vestir, comer, o a costumbres enervantes.

En las fosas nasales se filtra, depura y refina el aire, antes de llegar a los órganos delicados de la garganta, y a los pulmones; proceso necesario para que sus impurezas no puedan perjudicar a aquellos. Las impurezas detenidas por las membranas mucosas de las fosas nasales, se arrojan con la exhalación, y en caso de que se hayan acumulado demasiado rápidamente o conseguido penetrar en regiones prohibidas, la naturaleza nos protege produciendo estornudos que expulsan violentamente las materias extrañas.

El aire, cuando penetra en los pulmones, es tan distinto del aire exterior como es el agua destilada del agua de la cisterna. La complicada organización purificadora de las fosas nasales, deteniendo e impidiendo el paso de las partículas impuras del aire, es tan importante como el acto de la boca deteniendo los carosos y huesos, evitando que pasen al estómago. Así como el hombre no intentaría tomar sus alimentos por la nariz, tampoco se le debería ocurrir respirar por la boca.

Otra consecuencia de la respiración bucal, es que los pasajes nasales, debido a su relativa inacción, no se conservan limpios y expeditos, y están, por consiguiente, expuestos a contraer enfermedades locales.

Así como los caminos abandonados se llenan rápidamente de yerbas y malezas, de la misma manera las fosas nasales que no funcionan se llenan de impurezas y materias diversas.

No es probable que aquel que respire habitualmente por la nariz esté expuesto a sufrir las molestias causadas por la acumulación de mucosidades y otras sustancias en las fosas nasales; pero, para el provecho de los que han estado más o menos habituados a la respiración bucal y que desean adquirir el método habitual y racional, talvez pueda ser conveniente agregar algunas palabras concernientes a la manera de conservar los tubos nasales limpios y libres de impurezas.

Un método favorito de oriente, consiste en absorber por la nariz un poco de agua, la cual se hace pasar por la garganta, y de esta se arroja por la boca.

Los yoghis hindúes, sumergen el rostro en un recipiente de agua y por medio de una especie de succión, absorben una cantidad regular de ella; pero este método requiere una práctica considerable, mientras que en el anterior es igualmente eficaz y de fácil ejecución.

Otra práctica buena consiste en colocarse delante de una ventana abierta y respirar libremente, teniendo cuidado de cerrar una fosa nasal con el índice o pulgar, y aspirar el aire por la que está abierta, repitiendo varias veces la misma operación alternativamente con una y otra fosa nasal. Esta práctica, por lo común hará desaparecer las obstrucciones de la nariz.

En caso de que la molestia sea causada por catarro, es conveniente aplicar un poco de vaselina blanca alcanforada, u otra preparación análoga.

Hemos tratado con mucha amplitud la cuestión de la respiración nasal, no solo por la gran importancia que tiene en su relación con la salud, sino, también, porque ella es un requisito previo a los ejercicios de respiración que se darán más adelante en este libro, y, constituye además, uno de los principios básicos de la ciencia de la respiración yoghi.

Insistimos en llamar la atención de los estudiantes, sobre la necesidad de adquirir este método de respiración si no lo tienen, y les aconsejamos no dejar de lado este aspecto del asunto, por considerarlo de poca importancia.